2018. Uruguay debuta en horas en el mundial.
Cuento futurista para ansiosos
El prestigio ganado en los tiempos de Oscar Tabárez coloca a Uruguay como "cabeza de serie" en el Grupo B del evento y deberá medirse con Holanda -que aún recuerda la ajustada derrota que le endosó el equipo celeste en las semifinales del mundial de Brasil 2014 con formidable gol de Forlán-, Japón -que sigue creciendo en el continente asiático- y Emiratos Arabes Unidos, sitio que no puede pisar más el inefable Maradona -al que por suerte pocos consultan en estos tiempos después del desastre que le cupo en sus tiempos de DT por esas tierras-, un enemigo rico, exótico pero de poca monta.
La tierra futbolera sembrada por el Maestro Tabárez -en Sudáfrica y Brasil- ha florecido.
Futbolistas maduros, jóvenes cobijados por el plan que desarrolló el entrenador en todo el país y sus enseñanzas -repetidas en todo el mundo- nos marcan.
Instalado con mi hijo Francisco, que vive por primera vez un mundial en directo, me veo obligado a responder un pregunta que me devuelve a tiempos pasados, allá por 2011, cuando Forlán estaba por convertirse en el máximo goleador celeste de todos los tiempos.
Enfundado en una camiseta celeste -el emblema que los jóvenes uruguayos llevan con más orgullo- y uno de los más vendidos según el Ranking mundial de camisetas favoritas de 2017, mi hijo me pide que le recuerde como fueron las horas que precedieron la histórica marca que estableció Forlán en la clasificatoria a Brasil.
Aunque... claro.. Había un motivo para interrogar: "Te lo pregunto porque mañana en el primer partido del mundial se lo puede quebrar El Pitolero Suarez".
Fue un disparador. Mi hijo me devolvió a las fiestas Sudafricanas, "las" Copas Américas que ganó el equipo de Tabárez y el gran mundial jugado en Brasil donde resucitó el jogo bonito -apoyado en su localía- pero todos se quedaron elogiando el aceitado funcionamiento celeste.
Así que le conté la historia.
"Diego -finalmente casado y con hijos- nunca se sintió presionado por quebrar el récord de Héctor Scarone, un goleador emparentado a las mejores glorias del fútbol de antaño. Apodado el "Mago", de tricolor corazón, nació en 1898 y ganó cuatro copas continentales, dos Juegos Olímpicos y el Mundial del 30. Fue el mejor futbolista de la década del veinte y una de las tribunas del Parque Central lleva su nombre. Festejó 52 goles en 70 partidos. Para Diego Forlán, la mayor presión corría por cuenta de los periodistas que -ansiosos... más que el 10- insistían en trasmitirle preguntas sobre el tema que el delantero respondía con la elegancia de siempre, sin ningún gesto de contrariedad".
La historia siguió con la narración de aquel gol que relaté hasta la afonía en Radio Carve y mostré infinidad de veces en Subrayado y Punto Penal.
Es más -le admití a mi curioso hijo- minutos después de una nueva victoria de Forlán ante la gloria deportiva, y mientras una sonrisa franca coronaba su rostro, mantenía la misma serenidad que precedió el logro. Obviamente, su conferencia posrécord fue caótica y periodistas de todo el planeta se pelearon para hacer la primera pregunta: "¿qué sentiste?"
"¿Qué dijo Diego?, preguntó Francisco que había coleccionado decenas de camiseta del astro celeste luego de Sudáfrica 2010.
"Nada especial. Dijo que las cosas en la vida -y en el fútbol- llegan porque tienen que llegar".
Al otro día, en plena conferencia y luego que Luis Suarez batiera el récord de Forlán, el delantero salteño sólo dijo "no me obsesionaba... todo llega".
Moraleja. La ansiedad es mala consejera. Sobretodo cuando no se siente en la cancha y la transmiten los que manejan cámaras y micrófonos.
Colorín, colorado, luego de un largo día en el jardín, mi hijo se ha dormido.
Es tiempo de regresar a estos tiempos...
El 2011 nos espera.
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