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Chipre, país dividido, puerta de entrada a la Unión Europea para los migrantes

En octubre, a bordo de una lancha de goma abarrotada de gente, Mohamed, un sirio de una veintena de años, viajó de Turquía al norte de la dividida isla de Chipre, a menos de 100 km del litoral turco, con la esperanza de trasladarse un día al continente europeo.

En octubre, a bordo de una lancha de goma abarrotada de gente, Mohamed, un sirio de una veintena de años, viajó de Turquía al norte de la dividida isla de Chipre, a menos de 100 km del litoral turco, con la esperanza de trasladarse un día al continente europeo.

"Había mujeres y niños" a bordo, contó Mohamed, quien utiliza un seudónimo para no poner en riesgo a sus allegados que quedaron en Idleb, norte de Siria.

Tras llegar a la República Turca del Norte de Chipre (RTNC, autoproclamada y reconocida solo por Turquía), Mohamed pasó a la República de Chipre, reconocida internacionalmente y miembro de la Unión Europea (UE), donde pidió asilo.

La zona de delimitación de las dos partes de la isla, la llamada "línea verde", está bajo control de la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre.

"No es fácil salir de tu país, pero la situación en Siria te obliga a salir", declaró.

La República de Chipre, que ha visto llegar un número creciente de migrantes en los últimos años, dice enfrentar ahora una "crisis migratoria".

Esperado en la isla del 2 al 4 de diciembre, el papa Francisco debe participar en una oración ecuménica con los migrantes. El Vaticano está organizando el traslado a Roma de algunas familias refugiadas en Chipre.

La isla está dividida desde que el ejército turco invadió el norte de Chipre en 1974 en respuesta a un golpe de Estado de nacionalistas greco-chipriotas que querían adherir la isla a Grecia.

La República de Chipre solo ejerce autoridad sobre los dos tercios del sur de la isla.

Dice tener el número más alto de primeras solicitudes de asilo de los 27 miembros de la UE en relación con su población, de un millón de habitantes, y acusa a Turquía de instrumentalizar a los migrantes indocumentados al permitirles llegar al sur de la isla desde la RTNC.

- "No es prioridad" -

Turquía, que tiene más de 3,6 millones de refugiados sirios, "podría, si quisiera, inundar la isla", indicó Corina Drousiotou, del Consejo Chipriota para los Refugiados.

"Yo no tengo duda de que contener" las llegadas desde el norte de Chipre "no es prioridad para Turquía", pero si el flujo es orquestado, el número de llegadas sería "mucho más alto", agregó.

La línea que separa las dos partes de la isla se extiende de este a oeste con una topografía complicada, según Aleem Siddique, portavoz de la fuerza de paz de la ONU en Chipre.

La República de Chipre dice que 10.000 migrantes han llegado en los primeros 10 meses del año, en su mayoría desde el norte de la isla.

Cerca de 20% de los solicitantes de asilo pasaron legalmente a la República de Chipre como estudiantes o para trabajar, según Katja Saha, del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

En los primeros nueve meses del año, más de 20% de los nuevos solicitantes de asilo eran sirios, según datos publicados por ACNUR.

Muchos otros llegaron al norte de Chipre por avión desde Turquía, el único país que tiene relaciones con la RTNC, a veces con visa de estudiante.

Según Saja, la cantidad de solicitantes de asilo del África Occidental llegados al norte creció en 2019.

- Entorno hostil -

Frida, una camerunesa de 33 años llegada al norte de Chipre con visa de estudiante, dice haber pagado 500 euros para pasar al sur.

Ioannis-Sotirios Ioannou, del sitio de información y análisis Geopolitical Cyprus, denunció que detrás de ello hay "una estafa" a los estudiantes.

En la costa norte, la pequeña Asocicación para los Derechos de los Refugiados afirma que las personas en situación irregular son devueltas y que desde el año pasado se prohibió el contrabando y el tráfico de personas.

"Nosotros no tenemos mecanismo de asilo, solo tenemos una definición de refugiado", explicó Deniz Altiok, miembro de esa asociación.

En la costa sur, algunos acusan a gobierno de ser alarmista con fines políticos y para obtener mayor ayuda de la UE.

Nicos Trimikliniotis, experto en derechos fundamentales, afirma que el gobierno chipriota se desinteresa deliberadamente de la suerte de personas desesperadas, que enfrentan condiciones "muy difíciles" en Pournara, principal centro de recepción en la isla.

Según él, "la política es crear un ambiente hostil".

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FUENTE: AFP

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