Año 1993. El cine no goza de sus mejores épocas. A una sala céntrica, en un día lluvioso, ingresa un desconocido a ver una película de terror. Los espectadores caerán uno a uno en manos de un asesino.
El tono del film atraviesa tintes humorísticos, hay acción y vertiginosidad, además de suspenso y terror. Una trama para mirarla con espíritu de matinée, por lo absurdo y grotesco de algunas situaciones, con protagonistas adolescentes.
Subrayado habló con el director Maxi Contenti y el coprotagonista Franco Durán.
La cadena de salas de Grupocine están trabajando todos los días, mientras que el circuito comercial de Movie y Life abrirán solamente de jueves a domingo.
Dejá tu comentario