El presidente electo de Colombia, el derechista Abelardo de la Espriella, celebró este domingo el inicio de una "nueva era" en el país tras derrotar en el balotaje más ajustado de la historia al candidato de la izquierda, que gobernaba por primera vez.
Abelardo de la Espriella, de derecha, celebra una "nueva era" en Colombia mientras su competidor aún no acepta la derrota
El oficialista Iván Cepeda dijo que no aceptará la derrota antes del escrutinio final, que tomará algunos días, y que impugnará 33.000 mesas electorales con lo que aspira revertir el resultado.
El jurista, de 47 años y sin experiencia política, venció por menos de un punto porcentual al senador oficialista Iván Cepeda, aliado del mandatario Gustavo Petro.
El conteo preliminar oficial lo da ganador con el 49,6% de los votos, por encima de Cepeda que logró 48,7%.
Respaldado por Donald Trump, su victoria fue recibida con protestas en ciudades como Bogotá y Cali donde manifestantes quemaron banderas de Estados Unidos e instalaron barricadas.
Detrás de una urna de cristal antibalas, el abogado celebró el inicio de una "nueva historia para la nación".
"Empieza una nueva era, un cambio de orden, la patria milagro", dijo en Barranquilla durante su primer discurso ante miles de simpatizantes luego de llegar en un vehículo similar a un papamóvil.
De la Espriella, de nacionalidad colombiana y estadounidense, venció a la izquierda que buscaba acordar la paz con todos los grupos armados.
"A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años, su tiempo se acabó", agregó el abogado, que gobernará hasta 2030 y que se hace llamar "El Tigre".
Respaldado por Trump
Cepeda aseguró que no aceptará la derrota antes del escrutinio final, que tomará algunos días, y que impugnará 33.000 mesas electorales con lo que aspira revertir el resultado.
"No vamos a apoyar este gobierno", dijo a la AFP Brandon, un estudiante de 19 años que salió a protestar a las calles en Bogotá. "No me representa como joven. Vamos a ver muchas más" manifestaciones, agregó.
De la Espriella aseguró que el presidente de Estados Unidos le manifestó "su apoyo" en una llamada.
Más tarde, Trump publicó en la red Truth Social el mensaje "Ganó, GRANDE!" con una fotografía del mandatario electo. Países con gobiernos derechistas cercanos a Trump como Argentina, Chile y Ecuador también le enviaron felicitaciones.
El discurso de De la Espriella en favor de Washington, las fuerzas del orden y los empresarios se asemeja al de otros mandatarios en la región como el del salvadoreño Nayib Bukele o el argentino Javier Milei.
"Muy nervioso"
De la Espriella es blanco de críticas por sus frecuentes comentarios machistas y homofóbicos y por representar como abogado a paramilitares y narcotraficantes.
En entrevista con la AFP, el presidente electo dijo que buscará el respaldo de Estados Unidos e Israel para atacar a la guerrilla con bombardeos y fumigaciones de narcocultivos en el mayor productor mundial de cocaína.
Además, amasó votos como "enemigo acérrimo" de la izquierda ante los pocos avances de las negociaciones con las mafias y en un contexto de tensas relaciones con Washington.
La ley colombiana no permite la reelección y Petro eligió como posible sucesor a Cepeda, un defensor de derechos humanos de 63 años que apostaba por fortalecer los programas sociales que favorecieron a poblaciones pobres y marginadas en uno de los países más desiguales del mundo.
Una década después del acuerdo de paz con las FARC, la campaña estuvo marcada por la violencia de grupos armados con bombas, drones explosivos y el asesinato de un candidato presidencial.
Contra las mafias
El jurista se opone a la llamada "paz total" con la que Petro aspiraba enterrar décadas de conflicto armado por medio del diálogo con bandas criminales del narco y con las guerrillas.
Expertos advierten que sus promesas de ofensiva militar pueden generar una nueva espiral de violencia.
Con saludo militar, De la Espriella alardea de cantante y de su vida de lujos en Italia.
"Conecta con un electorado que ya está muy cansado de la inseguridad y necesita soluciones de choque" pero también encarna un modelo "aspiracional" del "empresario que construyó su fortuna", dice Luisa Lozano, experta de la Universidad de La Sabana.
Defiende el porte de armas, la construcción de megacárceles, la explotación de petróleo con fracking, recortar un 40% el Estado y considera que lo "ideal" sería dolarizar la economía.
También propone revisar la permanencia de Colombia en organismos internacionales como la ONU y la OEA.
FUENTE: AFP.
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