No han faltado ilustres personajes de la historia de la humanidad que se preguntaran si las criaturas míticas podían llegar a existir, o a haber existido. Algunos recopilaron detalles de sus descripciones, e incluso las retrataron en relatos y películas.
6 elementos que apoyarían la existencia de sirenas o "simios acuáticos"
Una de las teorías más fundamentadas que puede apoyar la tesis de la existencia de las sirenas, es la del “simio acuático”.
Según esta teoría, en una fase de la evolución de la especie humana, algunos grupos de homínidos vivieron en un ambiente semiacuático de la costa africana, según relata la revista Discovery.
Este grupo de humanoides puede haber encontrado en el agua desde alimento, hasta refugio de posibles predadores. Esta particularidad de este grupo de antecesores del hombre, puede haber influido en su evolución generando una subespecie anfibia, mientras que otros grupos de homínidos mantenían una existencia exclusivamente terrestre.
Si bien con el correr de los años esta teoría fue abandonada, hubo tres prestigiosos estudiosos que se ocuparon de desarrollarla: el ideólogo Max Westenhofer, el biólogo marino Sir Alister Hardy, y Elaine Morgan, escritora feminista.
Al margen de esto, científicos han descubierto indicios que indican que podría haber existido el “simio acuático”.
Las razones que apoyan la teoría del simio acuático, según la Discovery, son al menos seis:
1. El hombre es la única especie de primate en la cual el pelo no cubre la totalidad del cuerpo, condición que se da solamente en los ambientes acuáticos o subterráneos.
2. El humano es el único mamífero bípedo. Esto difícilmente podría haberse dado en la sabana africana, pero sí en el agua, que mantiene al cuerpo vertical.
3. Al igual que los mamíferos acuáticos, y a diferencia de los terrestres, los humanos contamos con un exceso de grasa corporal que tenemos durante todo el año.
5. Las lágrimas, el sudor excesivo y la piel que se encuentra entre el pulgar y el índice, sugieren antepasados marinos para los devotos de esta teoría.
6. La facilidad del ser humano para la natación sugiere que parte de su evolución ocurrió en el medio acuático.
Hasta que no se compruebe empíricamente la teoría, mediante la aparición de restos fósiles que comprueben la existencia de “monos acuáticos”, será creer o reventar.
Fuente: Discovery.com
Crédito foto portada: DCI
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