Tras salir del Hospital Vilardebó, en donde estaba internado por el asesinato de su padre, el exfutbolista Jorge García volvió a la actividad deportiva en Huracán de Paso de la Arena, informa este sábado El Observador.
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Vuelve a las canchas Jorge García, el futbolista que volvió del encierro
Hace tres meses y medio que entrena. El técnico Elio Rodríguez (padre de los mellizos Déborah y Ángel Rodríguez) y sus compañeros de equipo lo recibieron con admiración por la gran recuperación que muestra día a día.
Rodríguez dice que "es un ejemplo de vida" para sus compañeros. Cuando llegó al club, García estaba a punto de ser derivado a otro proyecto deportivo en Parque del Plata, pero el DT mandó parar esa decisión: "con sus condiciones técnicas, su experiencia en el vestuario, todo lo que ha jugado, sentimos que iba a ser muy útil aquí. Se ha tomado esta revancha con el mejor de los profesionalismos".
El zurdo se está reinsertando socialmente gracias al trabajo y el entrenamiento. Actualmente es parte de un lavadero industrial que funciona como cooperativa de exinternados. Entre sus clientes están el propio Hospital Vilardebó.
La relación con el centro de salud continua vigente, Sigue en tratamiento ambulatorio, se trata con psiquiatras y va a buscar medicamentos.
García agradece esta oportunidad a Selva Tabeira, la encargada del taller Sala 12 del hospital.
Allí trabajó en madera, en mármol, en soldadura. Junto con otros pacientes, fabricó bancos. Uno de ellos está en el Complejo Celeste, otro fue un regalo para el expresidente José Mujica
También reconoce entre sus apoyos a Fabián Pumar -de la Mutual de Futbolistas- y especialmente a su esposa, que no lo abandonó en el peor momento y mantuvo al hijo de ambos, Thiago, contento y feliz a pesar de las penurias.
Contó que durante la reclusión se aferró fuerte a la religión. "Dios es fiel", dijo. "No es facil levantarse todos los días cargando na mochila que no le deseo a nadie. le puede tocar a cualquier persona. nadie está libre de nada. Ese mensjae se lo doy a la gente que tiene problemas con el alcohol, las drogas. Que sepan que se puede".
Cuando era juvenil, Jorge García se fue a probar a Chelsea. En 2004 entrenó tres semanas en el club inglés. No quedó, pero ya hacía notar sus extraordinarias condiciciones como lateral o volante zurdo.
Llegó a la selección juvenil, y tuvo convocatorias en la selección mayor a partir de una etapa de oro en Danubio.
Pero, tres años atrás fue titular de los diarios y noticieros pero no por sus habilidades deportivas.
Habia asesinado a su padre en medio de un delirio. Lo golpeó muchas veces en la cabeza con un objeto contundente.
La jueza Graciela Eustacchio procesó al exfutbolista por un delito de homicidio muy especialmente agravado, pero determinó que era inimputable y fue internado en la sala 11 del Hospital Vilardebó.
El martes anterior al asesinato, familiares lo llevaron al Hospital Maciel para que lo atendiera un psiquiatra.
El muchacho daba señales de estar fuera de sí. Pedía que lo llevaran a la concentración, pero hacía seis meses que estaba en condición de libre. Cerro lo tuvo que dejar ir, así como antes lo había tenido que hacer Danubio.
Los problemas de García habían empezado mucho antes.
En 2006 había sido procesado sin prisión por atentado, y en 2010 había sido detenido por conducir alcoholizado, en un episodio en el que se le terminó incautando una bolsa de cocaína.
El entorno del Borro no lo ayudaba. En su momento, Arturo Del Campo, presidente de Danubio, le entregó un apartamento en Pocitos. Pero al poco tiempo lo devolvió y regresó a su barrio.
El detonante de su última crisis fue el asesinato de su madre, unos meses antes del parricidio.
La mujer había sido ejecutada por la espalda en el sitio conocido como "Los Palomares", una de las zona más violentas de Montevideo.
En ese entonces, la Policía sostuvo que se trató de un ajuste de cuentas por venta de drogas.
En el hospital tuvo que aprender a vivir con todo aquello que no puede controlar, por ejemplo el pasado. Día por día va intentando limar asperezas consigo mismo.
"Hoy quisiera que mi padre estuviera conmigo porque lo amaba con toda mi alma. Lo a,o, lo sigo amando. Lo que sucedió es porque estaba enfermo. Cometí un error con el que cargo todos los días", concluyo.
Esta es la crónica de Subrayado de 2014, al conocerse la noticia del asesinato cometido por Jorge García.
FOTO. Jorge García en su nueva etapa como jugador de fútbol.
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