El juicio por corrupción contra el expresidente sudafricano Jacob Zuma, cuyo encarcelamiento hace unos diez días provocó un estallido de violencia que dejó 215 muertos, se reanudó este lunes con una audiencia telemática para evitar nuevos altercados.
Tras el estallido de violencia, se reanuda el juicio contra Zuma en Sudáfrica
Envuelto en múltiples escándalos y acusaciones por corrupción, el exjefe de Estado de 79 años es juzgado en un caso de sobornos que data de hace más de dos décadas.
Su encarcelamiento el 8 de julio por otro caso provocó un día después un estallido de violencia en su bastión en Kwazulu-Natal (este), que se extendió luego a Johannesburgo, con un trasfondo de desempleo endémico y restricciones por la pandemia.
El gobierno informó este lunes de otras tres muertes, que elevan el total a 215, y precisó que la situación en Johannesburgo estaba "completamente estabilizada", mientras que en Kwazulu-Natal era "estable".
Pese a que la vista fue virtual, soldados y policías se posicionaron desde la mañana en el centro de Pietermaritzburgo, la capital de Kwazulu-Natal, donde está ubicado el tribunal, según un corresponsal de la AFP.
Zuma, con traje oscuro y corbata roja, apareció en la pantalla desde su prisión de Estcourt, a menos de un centenar de kilómetros. La audiencia, como ocurre a menudo en Sudáfrica, fue televisada.
El proceso por videoconferencia busca evitar más "perturbaciones", explicó la fiscalía general.
Los partidarios de Zuma se movilizan a menudo en cada uno de sus desplazamiento para apoyarlo y están acusados de haber fomentado el caos de los últimos días, que el presidente Cyril Ramaphosa calificó de intento de desestabilizar al país.
Pero los abogados del expresidente pidieron un aplazamiento de varias semanas, al considerar que se violan los derechos de su defendido a poder consultar la defensa durante la audiencia.
El abogado de Zuma, Dali Mpofu explicó que los incidentes de los últimos días fueron "imprevistos" y pidió postergar el juicio por "dos o tres semanas".
El juez Piet Koen debe pronunciarse sobre esta demanda el martes a las 08H00 GMT.
El exmandatario debe responder por doce cargos de fraude, corrupción y estafa vinculados con la compra en 1999 de material militar a cinco compañías de armamento europeas, cuando era vicepresidente.
Está acusado de haber embolsado de más de cuatro millones de rands (es decir 277.000 dólares o 235.000 euros al cambio actual), especialmente del grupo francés Thales que era una de las empresas que obtuvo jugoso contratos por un valor global de unos 3.300 millones de dólares (2.800 millones de euros)
La compañía francesa también está acusada de corrupción y lavado de dinero. El expresidente, como Thales, siempre han negado esas acusaciones.
La fundación de Zuma ya había reclamado el sábado que la audiencia fuese presencial o, en su defecto, fuese aplazada.
A pesar de los numerosos escándalos de corrupción que salpicaron su presidencia, Zuma conserva una influencia real, incluyendo en el seno del Congreso Nacional Africano (ANC, según sus siglas en inglés), el histórico partido en el poder.
Este juicio ya ha sido postergado en varias ocasiones, debido a que el expresidente ha multiplicado los recursos. Durante la anterior audiencia en mayo Zuma se declaró inocente, y de inmediato el proceso se postergó.
Sus abogados reclaman también la recusación del abogado del ministerio público, Billy Downer, por parcialidad.
Zuma fue obligado a renunciar en 2018 tras la revelación de una serie de escándalos. Dos años antes, un devastador informe detalló cómo unos hermanos empresarios de origen indio, los Gupta, saquearon recursos públicos bajo su presidencia (2009-2018).
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FUENTE: AFP
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