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Tensión extrema en Líbano tras los violentos enfrentamientos en Beirut

Líbano entierra este viernes, en un ambiente crispado, a las víctimas de los enfrentamientos del jueves, los más violentos en años, que sacudieron el centro de Beirut y avivaron el espectro de la guerra civil.

Líbano entierra este viernes, en un ambiente crispado, a las víctimas de los enfrentamientos del jueves, los más violentos en años, que sacudieron el centro de Beirut y avivaron el espectro de la guerra civil.

Al menos cinco de las siete víctimas pertenecen a los dos partidos chiitas, el Hezbolá proiraní y su aliado, el movimiento Amal, que organizaron el jueves una manifestación ante el palacio de Justicia de Beirut para exigir el reemplazo del juez encargado de la investigación sobre la explosión en el puerto de la capital, el año pasado.

Las formaciones chiitas acusan al partido cristiano Fuerzas Libanesas de haber puesto a francotiradores en los tejados de edificios próximos al palacio de justicia y disparar contra sus militantes que se acercaban a los vecinos barrios cristianos.

Las Fuerzas Libanesas desmintieron estas acusaciones, exigieron una investigación oficial y acusaron al Hezbolá de haber "invadido" los barrios cristianos.

El viernes, el diario Al Akhbar, próximo al Hezbolá, publicó en primera página un retrato del jefe de la formación cristiana, Samir Geagea, en uniforme nazi y con un bigote a lo Hitler, acompañado por el titular: "No hay duda".

"Samir Geagea, tú fuiste el primero en saber qué pasó ayer (..) porque tú planeaste, preparaste y ejecutaste un gran crimen", acusó el diario. El partido cristiano es un claro enemigo de la formación pro-iraní.

La tensión seguía siendo palpable este viernes, día de luto nacional, pese al despliegue del ejército libanés en los barrios donde se produjeron los enfrentamientos, según corresponsales de la AFP.

El jueves, centenares de milicianos de Amal y de Hezbolá se desplegaron en las calles del vecindario de Tayouné, cercano al palacio de Justicia, a poca distancia de la antigua línea de demarcación durante la guerra civil (1975-1990) entre los barrios musulmanes y cristianos de Beirut.

Las circunstancias exactas de los enfrentamientos siguen siendo confusas. El ejército habla de "tiroteos" "cuando los manifestantes se dirigían a protestar ante el palacio de Justicia". El ministro del Interior, Bassam Mawlawi, afirmó que "francotiradores" habían disparado contra los manifestantes.

Los disparos aterrorizaron a los habitantes y muchos revivieron momentos de la guerra civil que creían haber dejado definitivamente atrás.

Rusia instó este viernes a las fuerzas políticas en Líbano a "mostrar moderación". Francia también pidió calma y Estados Unidos expresó su apoyo "a la independencia del poder judicial" en Líbano.

El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, exhortó a un "cese de los actos de provocación" y abogó por una "investigación imparcial" de la explosión del puerto, en agosto de 2020.

Dos de las víctimas son miembros del poderoso Hezbolá y tres del movimiento Amal. Una madre de cinco niños murió al ser alcanzada por una bala perdida cuando se hallaba en su casa.

Según el ministerio de Salud, 32 personas resultaron heridas.

Hezbolá y Amal exigen la destitución del juez Tareq Bitar, encargado de la investigación de la explosión en el puerto de la ciudad, ocurrida el 4 de agosto de 2020 debido a cantidades de nitrato de amonio almacenadas de forma irregular en el lugar.

En esta tragedia murieron al menos 214 personas, hubo más de 6.000 heridos y numerosos edificios de la capital libanesa acabaron devastados.

Hezbolá y sus aliados creen que el juez está politizando la investigación. El martes, el magistrado lanzó una orden de arresto contra un diputado y exministro miembro de Amal y fue denunciado por diputados y exministros, lo cual obligó a paralizar de nuevo su investigación.

Pero la justicia libanesa desestimó estas demandas y le autorizó a seguir adelante con su trabajo, lo cual motivó las manifestaciones del jueves.

Este asunto está a punto de provocar una implosión del recién formado gobierno libanés, después de un año de bloqueo político. El martes, ministros de partidos chiitas pidieron que el juez fuera reemplazado y el gobierno no se ha vuelto a reunir desde entonces. Mientras Amal y Hezbolá exigen que el gobierno se pronuncie al respecto, los demás miembros del gabinete defienden la separación de poderes.

jmm-rh/at/me/bl

FUENTE: AFP

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