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¿Por qué "La Ñoña" y Maicol mataron a Camila Mondragón?

El examen psiquiátrico a la mujer indica que tiene un "retardo mental moderado". Sin embargo, "es consciente de la gravedad del hecho protagonizado". El fallo

 

Subrayado accedió al auto de procesamiento del juez Francisco Massita, que mandó a prisión a una mujer de 25 años y a su marido de 22 por el homicidio de Camila Mondragón, en la medianoche del martes 22.

"La Noña", de 25 años, urdió el crimen de Camila por celos. La víctima recibió 32 puñaladas de Maicol, su pareja

El juez explica que en función de las heridas recibidas por la joven de 18 años, concluye que "se actuó con especial violencia e intención de causar no solo la muerte sino daños específicos en la imagen de la víctima".

El magistrado detalla las lesiones que le realizaron con un cuchillo: "Dos heridas en la nuca, nueve heridas retroauriculares izquierdas, cuatro heridas en el pabellón auricular izquierdo, 16 heridas en la mejilla izquierda y cara lateral izquierda del cuello, una herida penetrante en palma de mano derecha (esta se presume de defensa)".

El juez da cuenta de la pericia psiquiátrica que se le realizó en el 2010 a la mujer procesada como autora del homicidio, y lo compara con el examen psiquiátrico que le practicaron ahora, cuando fue indagada por el crimen de Camila.

Del examen que se le hizo el 30 de setiembre de 2010, por el psiquiátra forense Mario Morra, "surge que se trata de una paciente que tiene un retardo mental de leve a moderado, analfabeta. Portadora de trastorno de personalidad. Inmadurez afectiva, que adopta una actitud irracional y caprichosa de tipo pueril, que frente a las mínimas contrariedades explota abruptamente sin medir las consecuencias en forma violenta, exteriorizando su agresividad en forma de hetero y auto agresividad".

Sin embargo, la pericia realizada la semana pasada, por el mismo profesional indica que la mujer procesada con prisión está "lúcida, bien orientada en el espacio, parcialmente bien orientada en el tiempo, ya que ignora porque no le interesa saber ni la hora ni el día en que vive", y agrega: "Pensamiento pobre, concreto pero coherente por momentos y a veces se contradice como si estuviera especulando con la respuesta, pero finalista. Algo sugestionable. No elementos auto referenciales, ni de automatismo mental. Niega alucinaciones".

En esa pericia es que la procesada confiesa el homicidio. Es cuando dice que se siente "angustiada" porque "extraña a su hija".

"LLora durante la entrevista y dice: Yo no quería que me dejara por ella. Finalmente termina confesando que le pidió a su marido que la matara", (a Camila).

El análisis psiquiátrico continúa: "Dice estar arrepentida, niega ideas de muerte, conoce el dinero, realiza operaciones simples con dificultad. Descansa bien, incluso la noche en que mataron a la joven. Se alimenta adecuadamente, es una persona agresiva e impulsiva. Se trata de une persona portadora  de un retardo mental moderado, personalidad  mal estructurada, donde sobresale su impulsividad y agresividad. Baja tolerancia a las frustraciones y mal control a los impulsos. Es una persona muy sugestionable  que le cuesta   entender Io que se le pregunta mostrando un bajo nivel de comprensión. Si bien debería recibir tratamiento  psiquiátrico para que pueda controlar sus impulsos,  en este momento NO tiene elementos agudos que justifiquen  una internación. Respecto a su capacidad de entender  el carácter ilícito de sus actos, está afectada parcialmente, ya que tiene disminuida  su capacidad  de discernimiento mental. No obstante ello, es consciente de la gravedad del hecho protagonizado".

- Vea el auto de procesamiento completo del juez Francisco Massitta.

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