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CONVENCIÓN Y SORIANO

Olga, la vendedora de tortas fritas de 71 años, tras conocerse su historia: "Sentí el cariño, el apoyo, un impulso"

"Vi que tiene como 71 años y me parece medio injusto que tenga tanta edad y venga a laburar. Yo soy un pibe, pero me toca el corazón", dijo un joven que trabaja cerca del puesto.

Olga es la vendedora de tortas fritas, pasteles y empanadas que a sus 71 años trabaja de lunes a viernes en la esquina de Convención y Soriano, y que quiere juntar plata para un carro que en invierno la proteja del frío.

Este jueves, un equipo de Subrayado contó su historia. Este viernes, volvió para ver cómo venía la venta y la colaboración. Fue, dice Olga, una mañana "muy movida, muy buena".

"Trajimos 40 pasteles, empanadas, un kilo y medio de carne que ya me queda esto, y jamón y queso que traje poquito pero también lo terminé", contó este viernes.

Las personas que se acercaron este viernes le desearon "mucha suerte", le dieron sus "felicitaciones".

"Sentí el cariño de la gente. El apoyo, un impulso grande para seguir adelante. Mientras pueda, lo voy a hacer", aseguró y afirmó que está cerca del carrito.

Este viernes, también, hubo un joven que le dejó dinero para el flete del día, que le cuesta 1.400 pesos. Otra persona se acercó con la noticia de que le van a recargar la garrafa que utiliza para trabajar sin costo de por vida. "Soy muy agradecida, me da mucha emoción", remarcó.

También destacó a aquellos que se acercan, le dan aliento, pero no pueden ayudar. "Eso se entiende, es lo que estamos pasando en el país", expresó.

"Siento que la gente se arrima, que es muy voluntariosa. Estoy un poco cansada, pero vale la pena", agregó.

En el lugar, Subrayado recogió testimonios de quienes se acercaron a ella.

"Si bien sabemos que esta no es la solución final al tema, es nuestro aporte que podemos hacer hoy. Está bueno poder ayudar desde donde uno pueda", dijo una mujer, que se acercó por primera vez al puesto.

"Nosotros venimos siempre con mi pareja, tiene las mejores empanadas del centro, por escándalo, y las tortas fritas son muy buenas", contó un hombre.

El puesto de Amézaga y Defensa, de recarga de gas, le dejó la información para que cada vez que necesite, llame, que será sin costo para ella.

Un joven que trabaja cerca contó que se acercó porque se sensibilizó con su historia. "Vi que tiene como 71 años y me parece medio injusto que tenga tanta edad y venga a laburar. Yo soy un pibe, pero me toca el corazón. Y vine. Somos del parking, vimos la publicación con mi compañero y dijimos vale la pena dar a veces algo para alguien que realmente lo necesita".

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