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"Mi esposo no quiso matar a nadie; sólo quiso intimidar"

Los cinco disparos, las evasivas del principio y el hallazgo del arma homicida debajo de la cama, condenaron al empresario y a su esposa Aurelia por matar a un ladrón.


Aurelia Negri cumple 40 años el 1° de setiembre. No será un cumpleaños más. Su pareja, Pablo, de 35 años, estará preso en Cárcel Central.

El viernes de mañana una pulsión les cambió la vida. Desde la ventana vieron a un delincuente robando su auto marca Audi. Estaban durmiendo cuando sonó la alarma.

Ella tenía un revolver calibre 22 que le había regalado el padre. Aurelia creía que un arma así sólo servía para asustar.

En una entrevista con el diario El País explicó: "Pero cuando (estas balas) pegan en algo salen rebotadas para cualquier lado".

Las balas calibre 22 no tienen el poder letal de una procedente de una 9 milímetros, pero son como gusanos. Cuando entran al cuerpo humano lo recorren en busca de hacer daño interno.

Ninguno de los miembros de la pareja saben lo que pasó.

Pablo hizo cinco disparos. Una de las balas dio en la espalda del menor apodado Jairo, de 17 años.

Era demasiado: el Audi negro lo habían comprado un mes antes.

En el Facebook de Aurelia la pareja aparece abrazada con el coche -de chapa brasileña- como telón de fondo.

Eran los mismos ladrones que un tiempo antes le habían robado una Fiat Fiorino.

Para ellos los disparos fueron intimidatorios. Rápidamente dejaron de escuchar los ruidos. El ladrón mayor de edad huyó despavorido del lugar

"Mi esposo disparó para asustar. Nada más. Él no quiso matar a nadie. Es más, el chorro tenía la mitad del cuerpo dentro del auto y el auto no tiene un solo impacto de bala", indicó Negri al diario El País.

Para ella, una de las balas rebotó en el muro y le dio en la espalda al rapiñero.

"Inclusive, no había sangre ni nada en la puerta de casa. Lo único que quedó fueron los vidrios rotos del auto", agregó.

Un vecino les avisó que había un cadáver en la calle. "Nos dijo que había un pichi tirado en la vereda y que estaba muerto".

"Nosotros dijimos que no podía ser, que tenía que estar vivo, entonces el vecino le dijo a mi marido que se fuera y que se llevara el auto", contó Negri.

Aurelia llevó los niños a la escuela. Cuando regresó encontró el despliegue policial en la puerta de su casa.

Ella admite que mintió.La jueza Graciela Eustachio, que se dio cita en el lugar, le preguntó de quién era el auto y si tenía armas en su casa. Ella respondió con "evasivas".

Pero Eustachio ya conocía las respuestas correctas. Un vecino le había informado de todo.

Aurelia fue detenida y conducida a la seccional 15. Su primera reacción fue responsabilizarse de todo.

Pablo fue a ver unos abogados para asesorarse y dos horas más tarde se presentpó ante la Policía.

La mujer hace un distingo entre el buen trato recibido en la comisaría y el maltrato recibido de la jueza del caso. "Fue muy cruel, muy duro", dijo al diario El País.

Eustachio mandó a hacer un allanamiento. Debajo de la cama de la pareja apareció el arma homicida.

Ella cuenta que fue revisada de manera humillante por las autoridades judiciales, y que las horas que pasó en el calabozo le alcanzaron para conocer el mundo criminal más allá de cualqueir pesadilla.

"Los chorros comentan sus delitos como si fueran proezas", recordó.

Aurelia fue procesada sin prisión por un delito de encubrimiento. Pablo fue remitido a la Cárcel Central por homicidio. Por el momento sigue ahí, pero la autoridad carcelaria podría enviarlo a otra dependencia.

Ahora sólo piensa en mudarse de barrio.

"Acá en el barrio nos la tienen jurada, matamos a uno de ellos, no podemos seguir acá", dijo.

Según dijo, el mismo viernes de noche rompieron los vidrios de un comercio de la zona porque pensaron que sus dueños eran los responsables de la muerte de Jairo.

El miércoles, el día de visita, será la primera vez que pueda hablar con él a solas.  Pablo D. es gerente de una empresa de transportes internacionales. Trabajaba de 7 de la mañana a 7 de la tarde, todos los días.

Para la jueza Eustachio, el caso estuvo lejos de ser legítima defensa, informó este sábado Últimas Noticias.

La primera reacción de la pareja de encubrir el hecho jugó un papel importante en la dilucidación. Los cinco disparo hechos desde lejos también.

El informe de Subrayado pone sobre la mesa lo que pasó en La Blanqueada.

 

Foto: diario El País / Facebook

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