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“Mamá hizo algo mal y por eso papá se enojó”

Eso le dijo a sus hijos el policía que mató a su ex esposa Valeria Sosa. Piden revisar situación de los menores, que siguen con los abuelos paternos.

“Mamá hizo algo mal y por eso papá se enojó”. Con esta frase el policía que mató a Valeria Sosa, su ex esposa y madre de los niños, intentó explicarle a los pequeños de 8 y 11 años lo que había hecho minutos antes, delante de ellos: con su arma de reglamento le pegó un balazo en la cabeza y la asesinó.

La frase pronunciada por el policía homicida (ya procesado con prisión) y publicada este sábado por El Observador, forma parte de un informe que el Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia Doméstica (CAVID), del Ministerio del Interior, le entregó el viernes a la jueza de Familia Alicia Vega, quien determinó que los niños deben permanecer con los abuelos paternos, los padres del asesino.

El CAVID le pide a la magistrada que revise la decisión y que tome en cuenta los derechos superiores de los niños, ya que podrían estar en un lugar “no propicio”, dice el informe, y ofrece detalles de su prepocupación.

El homicidio de Valeria Sosa (bailarina de la comparsa Mi Morena) fue el domingo 29 de enero minutos antes de la medianoche. Ella había realizado denuncias en 2015 pero nunca llegaron a la Justicia, y ahora hay cuatro policías investigados.

Luego de matar a su ex esposa de una balazo en la cabeza, delante de sus hijos, el policía llevó a los niños a la casa de sus abuelos paternos.

La jueza Vega decidió en la madrugada del lunes 30 que se quedaran allí y entendió que serían “revictimizados” si eran llevados a un juicio por la tenencia definitiva. Dijo esto luego de que la abuela materna de los niños (la madre de Valeria Sosa) reclamara la tenencia de sus nietos.

“Como equipo de trabajo de CAVID, queremos manifestar nuestra preocupación, en referencia a que en nuestras primeras actuaciones se ha detectado la posibilidad de existencia de riesgo (de revictimización) y entendemos se requiere urgente la adopción de medidas de protección, ya que habiendo vivido estos niños una situación de extrema violencia, hoy en día se encontrarían en un entorno que parecería ser no propicio para su desarrollo, y existirían indicios de la existencia de una cultura que niega y perpetua violencia”, dice el informe que reproduce El Observador.

El documento presentado ante el juzgado dice que el policía le pidió “perdón” a sus hijos por lo que había hecho, y le regaló “una tablet y un collar con un crucifijo” a uno y “un reloj de su propiedad y un celular” a otro.

En ese momento el asesino les dijo: “Todos tenemos un problema en la cabeza, que cuando nos hacen enojar mucho hacemos cosas malas. Mamá hizo algo mal y por eso papá se enojo”.

Según el CAVID los tíos y la abuela materna visitan a los niños luego del sepelio de Valeria y “encuentran a (uno de los menores) con una tablet, con un juego cargado por el padre, donde se podía ver imágenes de un Pokemon en forma de pene e imágenes pornográficas y juegos de carácter extremadamente violento”.

“Posteriormente la tía invita a los niños a tomar un helado, y uno de los niños le dice no poder salir porque debe esperar la llamada de su padre. A esto se suma la negación del abuelo paterno a que los niños salieran con su tía, diciéndole que hasta que esto no se resuelva, los niños se quedan acá”, detalla el informe.

Según este documento, publicado por El Observador, el padre del policía homicida le dijo a la hermana de la víctima que “Valeria era muy pelotuda”.

También informan que tras visitar a los abuelos paternos se constata el interés de la madre del policía de recuperar el dinero que él le pasaba a su ex esposa para los niños.

 

FOTO: Retrato de Valeria Sosa. La madre de Valeria pide la tenencia de sus nietos.

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