En Japón hay más de 370.000 robots en funciones y se espera que pronto tengan uso doméstico e incluso que puedan abocarse al cuidado de ancianos, según un informe de Deutsche Welle.
Más pragmático, Alemania es el segundo país en creación de "humanoides", pero en este caso están aplicados a tareas de producción, algo con lo que los sindicatos están aprendiendo a convivir. Son eficientes, no cobran salario, no tienen licencia, ni protestan por las condiciones de trabajo. Para los dueños del capital se trata de los empleados del siglo.
Alemania prefiere restringir su uso doméstico, aun, cosa que en Japón ya tiene un desarrollo evidente.
Todas estas cuestiones -y sus implicancias éticas- son investigadas por el profesor Helge Ritter y a sus colegas del área de Tecnología de Interacción Cognitiva y del Instituto de Investigacion Cognitiva y Robótica.
La investigación de la Universidad de Bielefeld (Alemania) abre el juego interdisciplinario a informáticos, neurólogos, físicos, lingüistas, psicólogos, así como científicos del deporte y del movimiento.
En Japón hay verdaderos especialistas en el arte de crear robots a imagen y semejanza del hombre. El caso más extremo es el el profesor Hiroshi Ishiguro, quien destaca por los robots con apariencia casi humana.
Ishiguro logró su reconocimiento mundial gracias a su robot gemelo, que tiene casi su mismo aspecto físico, y hasta se viste igual que él, de riguroso negro.
El nipón también se atribuye la creación de la joven-robot "Genoid F". Cuesta darse cuenta que esa mujer es sólo una máquina.
Las empresas y universidades de robótica han diseñado robots capaces de desarrollar tareas humanas, como vigilancia, guía, limpieza, conducción o cirugía.
Los robots ganan espacio en Japón y Alemania
FINES PROFESIONALES Y MILITARES. El presidente de la Federación Internacional de Robótica (IFR), Shinsuke Sakakibara dijo al diario La Vanguardia de España: “Construyendo un futuro con robot es un eslogan perfecto para la industria robótica mundial hoy en día”.
En 2010, se vendieron 13.700 robots de servicios para usos profesionales, cifra un 4% superior a la del 2009. La tecera parte se comercializaron con fines militares, indica la publicación.
En los sectores doméstico y personal se vendieron en el año 2010 unas 540.000 unidades y se prevé llegar a los 14,4 millones en tres años.
Los cambios en esta industria han sido “muy significativos” ya que “antes eran dispositivos que no salían de los centros de investigación y ahora empiezan a comercializarse”, explica el director del Instituto de Robótica e Informática Industrial (IRI), Alberto Sanfeliu.
Un claro ejemplo es el robot aspirador Roomba de iRobot, del cual se han vendido millones de ejemplares en poco tiempo, lo que demuestra que “la robótica doméstica empieza a ser de gran consumo”, señala el director ejecutivo y fundador de Ro-botica, Toni Ferraté.
FOTO: Deutsche Welle
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