Los búlgaros votan este domingo por segunda vez en tres meses en elecciones legislativas con la esperanza de que los comicios permitan formar una coalición estable después de una década en el poder del conservador Boyko Borisov.
Los búlgaros vuelven a las urnas para intentar acabar con el bloqueo político
El ex primer ministro encabezó los resultados de los comicios anteriores con el 26% de los votos pero, debilitado por las manifestaciones del año pasado, no encontró socios para gobernar.
Desde entonces el mandatario de 62 años ha perdido terreno ante la avalancha casi diaria de revelaciones sobre la corrupción que carcome al país más pobre de la Unión Europea.
También le afecta la imposición de sanciones estadounidenses a oligarcas, a quienes sus detractores le acusan de haber encubierto.
Acorralado, Borisov, un exguardaespaldas, volvió a denunciar el viernes por la noche, durante un mitin, "el terror y la represión" ejercidas según él por la nueva administración.
Según las últimas encuestas, su partido GERB se halla codo con codo, o incluso por debajo en votos, con la formación antisistema del presentador de televisión y cantante Slavi Trifonov, de 54 años, que sorprendió en abril quedando segundo (17,6%). Los sondeos les atribuyen ahora 20 y 21%.
Aunque GERB quede en primer lugar, "no gobernará", subraya el politólogo Strahil Deliyski, porque los demás partidos lo rechazan.
"Lo que está en juego, por lo tanto, es saber si las elecciones conducirán a un gobierno" que prosiga "la tarea iniciada por el equipo interino" para "cambiar" las prácticas, señala Antony Todorov, profesor de la Nueva Universidad búlgara.
La formación populista de Trifonov (ITP) rechaza colaborar con los partidos tradicionales salpicados por corrupción, como los socialistas o el partido de la minoría turca.
Por el contrario, acepta negociar con las formaciones que apoyaron las manifestaciones del año anterior como Bulgaria Democrática (derecha), que podría tener un 12% del voto, y "¡De pie! Mafia fuera" (izquierdas), que podría alcanzar un 5%.
Sin embargo, las tres fuerzas juntas solo obtendrían entre 100 y 110 escaños de los 240 en el Parlamento, según los institutos de análisis, lo que augura un panorama fragmentado.
"Para conseguir un gobierno estable (...) no podemos descartar la posibilidad de unas terceras o incluso unas cuartas elecciones", dijo el número dos de Trifonov, Tochko Yordanov, que quiere evitar "un gabinete con la soga al cuello que se expondría en todo momento a ser derrocado por el Parlamento".
"El Estado no se derrumbaría, es el proceso democrático", relativiza Yordanov al final de la campaña muy discreta de su líder, que a priori no aspira al cargo de primer ministro.
Todorov discrepa: "Los votantes se cansarán de votar, su apoyo a la democracia se erosionará", estima, advirtiendo que se corre el riesgo de que surjan fuerzas extremistas.
El fundador de Bulgaria Democrática, Hristo Ivanov, el tercer hombre en estos comicios, destaca asimismo el peligro de una "espiral de elecciones".
Para estas nuevas elecciones se han instalado máquinas de votación en la mayoría de los colegios electorales con el fin de limitar el fraude.
El gabinete interino también atacó una vieja práctica, la compra de votos por parte de los partidos políticos, que afecta a entre el 5% y el 19% de los sufragios, según la oenegé Anticorruption Fund.
Más de 900 personas han sido detenidas durante las últimas semanas por presuntamente haber intentado sobornar a los votantes, sobre todo en las zonas pobres, anunció el viernes el ministro del Interior, Boiko Rachkov.
Les proponían a cambio del voto "leña, paquetes de harina y lentejas, o incluso dinero, entre 20 y 50 levas (10 a 25 euros, de 11 a 29 dólares)".
Los colegios electorales abren a las 7H00 (04H00 GMT) y cierran a las 20H00 (17H00 GMT). Las primeras estimaciones se conocerán poco después del cierre de urnas.
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FUENTE: AFP
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