El Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 2º turno confirmó este martes la condena al expresidente de Casa de Galicia, Alberto Iglesias, por el delito de apropiación indebida.
Justicia confirmó la condena al expresidente de Casa de Galicia, Alberto Iglesias, por apropiación indebida
En setiembre de 2025, Iglesias fue condenado a dos años de prisión a cumplirse bajo libertad a prueba, con arresto domiciliario total por 12 meses, y luego deberá presentarse una vez por semana en la comisaría y prestar servicios comunitarios.
En setiembre de 2025, Iglesias fue condenado en primera instancia por la jueza de Crimen Organizado de 2º turno, Diovanet Olivera, a dos años de prisión a cumplirse en régimen de libertad a prueba, con arresto domiciliario total por 12 meses, y luego con la obligación de presentarse una vez por semana en la comisaría y prestar servicios comunitarios por diez meses con una carga horaria de diez horas semanales.
La Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos de 3º turno, a cargo del fiscal Gilberto Rodríguez, presentó un recurso de apelación a la sentencia de Olivera que absolvió a Iglesias de un delito continuado de insolvencia societaria fraudulenta.
La Fiscalía asegura que "el estado de insolvencia de Casa de Galicia se vio agravado con las constantes conductas ilícitas de Iglesias contribuyeron al agravamiento de la misma. Ello quedó de manifiesto por sucesivos incumplimientos de obligaciones ante el Estado que la sumió entre los años 2020 y 2021 a un mayor agravamiento de su situación financiera".
En los argumentos, "refiere a la compra de Clínicas Leborgne, sin plan de evaluación financiero ni de inversión, adquiriendo incluso, como lo destacó un testigo, equipamiento obsoleto, cuyo recambio era inminente; la toma de préstamos particulares, a los denominados acreedores financieros, a tasas superiores a las legales, que endeudaron a Casa de Galicia en millones de dólares; el desplazamiento de la organización de control interno y de ejecución, que determinó un aislamiento que imposibilitó el seguimiento financiero debido; el no cumplimiento del plan de reestructura, en el marco del Fideicomiso de Garantía otorgado en 2019, especialmente el apartamiento de los indicadores que pudieron determinar un futuro distinto para Casa de Galicia; el dictado de las Instrucciones Irrevocables días previos a la solicitud a concurso, determinó necesariamente la afectación del patrimonio de la empresa, agravado aún más por el fraude a los restantes acreedores".
En 2019, el patrimonio de la mutualista era de 139 millones de pesos; en 2020, fue negativo por casi 217 millones de pesos y al año siguiente, casi 561 millones de pesos negativos. "Es razonable interpretar que la agudización acaecida en 2020 y 2021 fue consecuencia directa de las acciones tomadas y las omisiones derivadas de la dirección personal de Iglesias en los asuntos financieros de Casa de Galicia", afirma Fiscalía.
"El dinero del que dispuso Iglesias, así como los 180.000 dólares de los que se apropió y ameritó su condena, no le pertenecían porque eran de Casa de Galicia. En esa disposición, sus actos tampoco contaron con sustento de legitimidad, ya que no era su función disponer por sí y ante sí del patrimonio", agrega.
Para el Tribunal de Apelaciones, el delito de apropiación indebida quedó acreditado. El 10 de febrero de 2021, Iglesias, en representación de Casa de Galicia, retiró en forma presencial y en efectivo 180.000 dólares depositados en una cuenta del BROU a nombre de Cambistar S.A., otorgados para financiar actividades propias del giro de la mutualista.
Iglesias admitió que retiró el dinero y que fue guardado por Juan Kardijian en dependencias de Casa de Galicia. "Respecto del destino de ese dinero, no surge de los registros contables su ingreso a Casa de Galicia", afirma el tribunal.
En el juicio oral, Iglesias afirmó que retiró los 180.000 dólares porque -a su juicio- eran de su propiedad, porque antes había prestado 200.000 dólares para que no se frustrara el negocio con la Clínica Leborgne. Creyó que podía quedarse con ese dinero, pero entregó 100.000 dólares para cerrar un negocio de ambulancias. "A juicio de la sala, tal afirmación no aparece como justificación válida, además de entenderse contradictoria", indica el fallo de Apelaciones.
El préstamo de 200.000 dólares de Iglesias a Casa de Galicia fue en efectivo y no tiene documentación de respaldo por el "desorden contable" y porque en su calidad de presidente de la institución no podía realizarlo. El dinero fue retirado de la casa de Iglesias en una caja de zapatos por el contador Gabriel Álvarez. "Un crédito no documentado, no registrado contablemente, no puede ser cancelado unilateralmente, sin noticia, ni autorización ni aprobación de la titular de esos fondos que es la asociación, ni constancia contable posterior", indica la ministra Gabriela Merialdo en el fallo.
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