El Grupo Cipriani, que días atrás anunció que la inauguración de la obra en San Rafael, Punta del Este, se retrasará al menos un año, publicó un comunicado en el que señala incumplimientos de la constructora Criba. A su vez, la empresa respondió en un comunicado y deslindó responsabilidades, que adjudicó a los problemas surgidos durante la negociación del sindicato de la construcción y las cámaras empresariales por un nuevo convenio colectivo que se firmó el viernes pasado.
Grupo Cipriani señala incumplimientos de la constructora en la obra de San Rafael, y la empresa respondió deslindando responsabilidades
El Grupo Cipriani emitió un comunicado en el que señala incumplimientos de la Constructora Criba. La empresa respondió en otro comunicado y deslindó responsabilidades.
“Ante los hechos de los últimos días y algunas versiones difundidas públicamente, el Grupo Cipriani considera necesario realizar algunas precisiones. En primer lugar, el proyecto Cipriani Punta del Este es una realidad y será finalizado con el sello de calidad y exclusividad de nuestra marca. Así lo hemos manifestado ante las autoridades del Poder Ejecutivo y lo reafirmamos públicamente, con el objetivo de despejar cualquier duda sobre nuestro compromiso con Uruguay y con el proyecto”, dice el comunicado del empresario italiano.
“Cipriani no mantiene deuda alguna con proveedores, empresas subcontratadas ni con organismos nacionales o departamentales. Las empresas que actualmente trabajan en el proyecto continúan desarrollando sus tareas con normalidad y han manifestado su voluntad de seguir adelante, más allá de las dificultades que presenta la empresa constructora Criba”, agrega el comunicado de Cipriani.
“Existe actualmente un diferendo contractual con Criba, empresa contratada para la ejecución de la obra. Desde noviembre de 2025 se han verificado incumplimientos de la constructora respecto de los plazos contractualmente previstos, situación que volvió a repetirse durante 2026. En una reciente instancia ante el Ministerio de Trabajo, representantes de Criba reconocieron que tampoco estarían en condiciones de cumplir con la finalización prevista para octubre de este año, así como dificultades para afrontar los compromisos económicos vinculados a la ejecución de la obra”, dice Cirpiani.
Por esta razón el grupo italiano evalúa la posibilidad de rescindir el contrato con Criba y seguir la obra con otra constructora: “Grupo Cipriani está evaluando todas las alternativas con un único objetivo: asegurar la continuidad y finalización de la obra en el menor plazo posible, preservar la calidad y excelencia que caracteriza a la marca Cipriani y, al mismo tiempo, minimizar el impacto sobre Uruguay, Maldonado, los trabajadores y las numerosas pequeñas y medianas empresas que participan del proyecto”.
Y agrega: “Si para alcanzar ese objetivo fuera necesario finalizar la relación contractual con Criba y encomendar la continuidad de los trabajos a otra empresa, así lo haremos”.
La respuesta de Criba
La empresa constructora respondió en otro comunicado. “Ante las versiones difundidas públicamente en relación con el proyecto ubicado en el predio del exHotel San Rafael, Criba considera necesario realizar las siguientes precisiones”, dice el comunicado, y agrega: “Desde hace más de 15 años, CRIBA mantiene una presencia sostenida en Uruguay, donde ha generado empleo para más de 3.500 personas en forma directa e indirecta. Al mismo tiempo, además de prestar servicios de construcción para terceros, la compañía invierte activamente en desarrollos inmobiliarios propios, reafirmando así su vocación de permanencia, inversión y compromiso con el desarrollo del país”.
“En relación con el proyecto del exHotel San Rafael, Criba declara expresamente que no ha existido incumplimiento alguno atribuible a la compañía y que no tiene responsabilidad en el diferimiento de los plazos de obra, originado en circunstancias ajenas a la constructora. Durante los últimos meses, el desarrollo del plan de trabajos se vio además afectado por los hechos de público conocimiento vinculados con las negociaciones llevadas adelante en el marco del Consejo de Salarios”, indica el comunicado de la constructora.
“A pesar de este contexto, Criba desplegó una capacidad operativa extraordinaria con el objetivo de sostener el ritmo de ejecución previsto para una obra de esta escala y complejidad. La compañía reforzó todos los equipos de trabajo, implementó esquemas de operación en tres turnos y dispuso los recursos técnicos, humanos y logísticos necesarios para maximizar el avance del proyecto. En los períodos de mayor actividad, la obra alcanzó una dotación superior a 650 trabajadores en simultáneo, con operaciones durante las 24 horas y continuidad de tareas los siete días de la semana, constituyendo uno de los mayores despliegues operativos realizados por la compañía en Uruguay”, agregó.
“Criba continuará destinando los recursos y capacidades necesarios, con total vocación de encontrar soluciones que permitan dar continuidad al proyecto, manteniendo el nivel de compromiso que ha caracterizado a la compañía a lo largo de sus 75 años de trayectoria. Criba reafirma su vocación de resolver cualquier diferencia por la vía del diálogo y de los canales institucionales que correspondan”, finaliza.
Dejá tu comentario