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Exintendente procesado dijo haber tenido mal asesoramiento legal

El frenteamplista Gerardo Amaral, que gobernó Treinta y Tres entre 2005 y 2010, explicó la trama de presunta corrupción por obras municipales.

El exintendente frenteamplista de Treinta y Tres, Gerardo Amaral, procesado por conjunción del interés personal y público culpó del fallo de la justicia a un mal asesoramiento jurídico y dio a entender que fue engañado en su buena fe.

La funcionaria que favoreció a la empresa ganadora de la licitación, ahora es la abogada del matrimonio imputado, la arquitecta Susana Martínez Benia y su esposo, Héctor Saravia Lacurcia. Ambos fueron parte de la "Administración Amaral" (2005-2010)

En función del testimonio de Amaral, la abogada Beatriz Nin podría podría ser la cuarta persona investigada por el caso, informa hoy Brecha.

En 2007, Amaral otorgó la reforma del teatro y la casa de la Cultura, una operación de rango normal en las intendencias: 100.000 dólares.

Fens, la empresa adjudicataria del teatro, tenía entonces como asesor al esposo de Susana Martínez, directora municipal de Arquitectura.

Héctor Saravia Lacurcia también resultó el asesor de la constructora Álvarez, encargada de las obras de la casa de la Cultura.

Amaral dijo que en el caso del otorgamiento de la primera licitación él estaba fuera del país y en el segundo caso de la segunda, el adjudicatario -en principio- no tenía relación con Saravia Lacurcia.

Éste fue convocado por la empresa cuando las obras ya estaban en rodaje y necesitaron el expertise de un arquitecto para colocar una rampa giratoria.

En su defensa, el exintendente dijo que su amistad con el arquitecto Saravia nunca fue tal, en especial desde que lo destituyó de la dirección de Cultura de la Intendencia, a pocos meses de asumir.

La justicia entendió que la amistad que unía al intendente con el matrimonio Saravia Lacurcia – Martínez Benia fue decisiva para el otorgamiento de las obras.

Si embargo, Amaral sostiene que la relación se hizo “muy distante· después de reclamarle la renuncia por un caso de alto perfil: un funcionario que miraba pornografía en la Casa de la Cultura.

“Luego no se comprobó en la justicia, pero yo entendí que había responsabilidad política del director de Cultura”, explicó.

Aún así, pese al distanciamiento, el exjefe comunal no puso reparos cuando supo que el arquitecto Saravia iba a realizar un asesoramiento a la constructora Álvarez. Según él, fue un asesoramiento gratuito. “No veo cuál es el daño para el erario público”.

El jerarca procesado agregó: “Aquí en Treinta y Tres hay cuatro o cinco arquitectos, y tal vez él fuera el único que supiera del tema”,

El proceso de enjuiciamiento contra Amaral llebó al menos cinco años.

En 2008, Amaral fue llamado a sala por la Junta Departamental por primera vez. Pero recién en 2010 el caso entró a juicio. En las últimas semanas, el exintendente, de 60 años, resultó procesado al considerarse que tuvo parte en la red de corrupción.

Las denuncias contra Amaral incidieron en la performance política de cara a su plan de reelección. Su lugar fue ganado por el nacionalista Dardo Sánchez cuyo mandato termina en 2015.

Médico internista, el exjefe comunal es afiliado al Partido Socialista desde 1976. Comenzó a militar en la clandestinidad y desde 2005 integra la dirección nacional de su sector.

 

FOTO: Gerardo Amaral en un spot publicitario del Partido Socialista por "Astori presidente" para las internas de 2009 que ganó José Mujica.

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