Nacional

Estudio asocia el suicidio a una condición social y económica precaria

La tasa de suicidio entre los pobres es de 22 cada 100.000 habitantes. Entre las clases altas la tasa es de 7 cada 100.000.

 

El sociólogo uruguayo Víctor Hugo González utilizó datos del Sistema de Gestión de la Policía para su tesis de grado: “Suicidio y precariedad vital en Montevideo”.

En el estudio revela una asociación entre las tasas de suicidio y el estrato socioeconómico de la víctima.

Cada tres jóvenes que se suicidan en las clases más necesitadas, uno lo consuma en el sector alto. Esta diferencia se da solo en los hombres, no en la mujer.

Mientras que entre los pobres la tasa de suicidios consumados es de 22 cada 100 mil habitantes, en la clase alta baja a 7 cada 100 mil. El informe tomó datos del período 2002- 2010.

El profesional indica que en los últimos 30 años el suicidio creció en todos los grupos de edad, especialmente en la franja de los 17 a los 34 años, alcanzando su pico histórico en la crisis económica de 2002.

Los métodos que predominan son: ahorcamiento, arma de fuego y salto de alturas.

“El suicida en Uruguay es el portavoz de las grietas en el muro de la sociedad uruguaya, es el reflejo de los problemas de integración social”, concluye González.

En Uruguay la cifra de suicidios supera ampliamente a la de los homicidios: en 2014 se registraron 541 suicidios frente a 262 asesinatos.

 

FOTO: Cartel en el MSP: 17 de julio, Día Nacional de Prevención del Suicidio.

 

Dejá tu comentario