“El 25 de octubre de 2024 fue el último día que ella estuvo acá en casa; se fue el 26 y no volvió más”. A dos años del accidente del ómnibus de Cutcsa que terminó con la vida de Karina Dafonte, de 55 años, su esposo, Miguel Tejera, recuerda cómo cambió su vida desde aquella mañana y reclama justicia.
"En Uruguay no hay justicia para pobres", dice el viudo de la mujer que murió hace dos años en accidente del ómnibus en Pocitos
A dos años del accidente, Miguel Tejera recuerda a Karina Dafonte, reclama justicia y cuestiona al presidente de Cutcsa. “No puede ser que maten a una persona y quede por eso”, dice.
En una entrevista con Subrayado este domingo, Tejera cuenta que las fechas son especialmente difíciles de sobrellevar y que no pudo continuar con su trabajo después de la muerte de su esposa.
“Todo cuesta. Las fechas son los momentos más complicados, se te viene el mundo abajo. Renuncié al trabajo que tenía, no podía aguantar. En 2024 mi patrón me dio libre. Después entré el 10 de diciembre de 2024 y el 22 renuncié porque no podía trabajar. Mi cabeza estaba en ella, en ella. Tuve que renunciar a todo”, relata.
También recuerda una promesa que logró cumplir: en setiembre de 2025 terminó de pagar el terreno que tenía su esposa.
A dos años de la tragedia, Tejera le reclama a la Justicia y a Juan Salgado, presidente de Cutcsa.
“Fue una locura todo, nunca me esperaba eso. Eso fue un atentado, no fue un accidente común. Un accidente de tránsito es cuando vas por la calle y chocás a una persona, una moto o un auto. Pero el tipo cambió de senda: él quería matarse. La gente le pedía que frenara y no quiso frenar. El tipo quería matarse”, sostiene, en referencia al conductor del ómnibus.
“En Uruguay, justicia para pobres no hay; hay para quienes tienen plata. En este país nadie hace nada. Ley contra los que tienen plata nunca va a salir. No se hizo justicia. Está todo vendido esto. No puede ser que maten a una persona y queda por eso”, afirma.
Tejera pide a la Justicia que “reaccione” y reitera su descreimiento: “Que reaccione. La Justicia para mí no existe o no es justa. El que tiene plata tiene leyes”.
El accidente fatal
El sábado 26 de octubre de 2024, en la mañana, el ómnibus de la línea 121 de Cutcsa salió de Ciudad Vieja y circuló siete cuadras a contramano por avenida Brasil. El conductor, de 65 años, comenzó a acelerar, cruzó de senda a la altura de Soca, atravesó la rambla y terminó sobre la arena de la playa de Pocitos.
El accidente ocurrió a la hora 7:32, en la rambla y avenida Brasil. El coche 149 de Cutcsa cumplía el recorrido de la línea 121 con destino a Punta Carretas; tenía tracción automática.
Según Cutcsa, el ómnibus estaba en perfecto estado mecánico y el chofer, que en ese momento tenía 41 años de experiencia y estaba próximo a jubilarse, no presentaba antecedentes de salud.
Fiscalía confirmó que no hubo fallas mecánicas. El conductor, que actualmente está jubilado, declaró ante la Justicia que no recuerda lo que sucedió.
En el ómnibus viajaban 16 pasajeros. La peor parte fue para Karina Dafonte, quien murió después de permanecer varios días internada en CTI debido a las graves lesiones que sufrió. Otros seis pasajeros resultaron con heridas graves.
El conductor también sufrió múltiples fracturas al salir despedido por el parabrisas. Permaneció varios días internado en CTI y luego pasó a una sala de cuidados intermedios de una mutualista.
El conductor y los pasajeros fueron asistidos en el lugar, y algunos fueron trasladados en ambulancia a centros médicos. Seis personas que estaban graves tuvieron que ser rescatadas por Bomberos, luego de quedar atrapadas.
Si bien Cutcsa llegó a acuerdos reparatorios con la mayoría de los pasajeros, las víctimas aún enfrentan secuelas físicas y emocionales.