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Después de Ginebra y Bruselas, el diálogo con Rusia sigue en la OSCE en Viena

El diálogo entre Rusia, Estados Unidos y sus aliados europeos llega este jueves al Consejo Permanente de la OSCE en Viena en la tercera y última ronda de encuentros diplomáticos para neutralizar el riesgo de un conflicto en Ucrania.

El diálogo entre Rusia, Estados Unidos y sus aliados europeos llega este jueves al Consejo Permanente de la OSCE en Viena en la tercera y última ronda de encuentros diplomáticos para neutralizar el riesgo de un conflicto en Ucrania.

Después de las tensas discusiones en Ginebra entre altos representantes diplomáticos de Washington y Moscú, la OTAN y Rusia expusieron el miércoles en Bruselas sus profundas "divergencias" en cuanto a la seguridad en Europa.

Tampoco se esperan avances en la reunión de la Organización por la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), fundada en la Guerra Fría para favorecer el diálogo Este-Oeste e integrada también por Estados Unidos.

"No pienso que haya resultados concretos esta semana. Nuestro principal objetivo es establecer un diálogo", resume el embajador estadounidense en la OSCE, Michael Carpenter.

"Es cierto que nuestras posiciones están en las antípodas, pero eso no quiere decir que no podamos encontrar espacio de entendimiento", dijo en la cadena de televisión independiente rusa Dozhd. La cuestión es "determinar bajo qué forma podemos profundizar la discusión en los próximos meses", añadió.

La OSCE se presta especialmente a ello. Esta plataforma multilateral es uno de los pocos lugares de intercambio en el que participan tanto Estados Unidos como Rusia.

Este jueves se celebra la primera sesión del año con la presencia de los embajadores de los 57 países miembros.

Después de la presentación durante la mañana de las prioridades de la nueva presidencia polaca, la secretaria general, la alemana Helga Schmid, ofrecerá una rueda de prensa a las 11H30 GMT.

En la mesa estará inevitablemente la cuestión de Ucrania. Los occidentales acusan a Moscú de preparar una invasión al desplegar en las últimas semanas unos 100.000 soldados, carros y artillería en la frontera, algo negado desde el Kremlin.

En el terreno, los observadores de la OSCE apuntan a un deterioro de las condiciones en las zonas controladas por los separatistas prorrusos en el este del país, que combaten contra el gobierno de Kiev desde hace casi ocho años, denunció el embajador estadounidense.

Desde 2014, la OSCE se encarga de controlar el respeto de los acuerdos de paz de Minsk en el este rebelde de Ucrania.

"La misiones de vigilancia por ahora no han detectado nada anormal en el territorio" pero, en la frontera, "nos es imposible saber qué pasa", advirtió Carpenter.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se mostró alarmista el miércoles. "El riesgo de un nuevo conflicto armado es real. La salida de la crisis atañe a Rusia. Debe implicarse en la desescalada", aseguró.

Pero el Kremlin argumenta que el despliegue militar es una reacción a la presencia creciente y amenazante de la OTAN en lo que Moscú considera su zona de influencia.

Rusia rechaza cualquier nueva ampliación de la alianza transatlántica hacia los países situados en el antiguo bloque soviético, lo que incluye Ucrania.

"Rusia ha propuesto unos fundamentos que se parecen mucho a un retorno al statu quo de antes de 1975, es decir, un formato Yalta II que lleve de hecho a la recuperación de bloques, de zonas de influencia", opinó el ministro francés de Asuntos Extranjeros, Jean-Yves Le Drian, en una entrevista a AFP.

"Para nosotros, esto es inaceptable", insistió, en línea con la postura del jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, que acusó a Moscú de querer "reconstituir el espacio geopolítico soviético en Europea y buscar una desconexión entre Estados Unidos y Europa".

burs-anb/ybl/dbh/es

FUENTE: AFP

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