Candidato a la intendencia de Soriano dijo que a integrantes de Cabildo Abierto "le hacen hasta la radiografía del perro"
La convención departamental de Soriano de Cabildo Abierto (CA) eligió el 22 de julio al militar retirado Alberto Loitey como candidato a la intendencia de ese departamento por la lista 130.
Su candidatura surgió luego de la renuncia del titular de la agrupación, Pedro Graña, por motivos de salud, informa La Diaria.
Pocos dìas después de su lanzamiento como candidato, su figura comenzó a ser motivo de polémicas, especialmente luego que Loitey concedierauna entrevista con la publicación El Eco de Carmelo y hablara sobre la muerte del médico de San Javier Vladimir Roslik.
Fue consultado por el tema ya que en redes sociales asociaban su nombre al asesinato, el último que se produjo durante la dictadura contra un militante opositor.
Sobre las acusaciones, el militar retirado expresó que “evidentemente” se trata de “algún medio afín a la izquierda que quiere ensuciar”, pero que lejos de dañar su imagen lo “favorece para conseguir algún voto más”. Asimismo, apuntó que “si uno es integrante de CA le hacen hasta una radiografía del perro”.
El asesinato de Roslik ocurrió en 1984 y Loitey prestaba servicio en el batallón de Infantería de Fray Bentos donde se produjo la tragedia.
En su momento el semanario Jaque publicó los resultados forenses que comprueban que el médico murió durante una sesión de tortura.
Pero Loitey tiene otra perspectiva de lo que pasó ya que segùn él Roslik “murió por un paro cardíaco, como muere cualquiera”.
También dijo que en ese momento hubo médicos que lo asistieron. “Como yo no estuve en el tema no le puedo dar detalles, porque no los conozco”, afirmó al semanario El Eco.
“Éramos jóvenes y sabemos que a los jefes los procesaron. Yo no tuve ningún problema”, agregó.
Recordó, no obstante, que todo el cuerpo de oficiales fue citado a declarar. Luego “cada uno siguió su carrera” y el asunto “quedó laudado”, dijo.
El 15 de abril de 1984 fue detenido con otras seis personas en otro operativo en San Javier y en la madrugada del día siguiente le avisaron a su esposa que tenía que retirar su cuerpo del hospital de Fray Bentos.
El certificado de defunción establecía como causa de la muerte “paro cardíaco-respiratorio”. El cadáver fue sometido a dos autopsias, una en la morgue de Fray Bentos dispuesta por autoridades militares y sin el consentimiento de sus familiares, y la otra en la morgue de Paysandú, ordenada por el Juez de lo Penal de esa ciudad y a pedido de su esposa. En la segunda autopsia participaron cuatro médicos y se labró un acta, cuyo contenido tardó en ser difundido.
Finalmente se reveló que la causa de la muerte fue anemia aguda y signos de asfixia. De acuerdo a la opinión de diversos facultativos intervinientes en el caso, la anemia aguda se produjo por la hemorragia interna originada por la magnitud de golpes recibidos. Los signos de asfixia son consecuencia del impedimento prolongado y artificial de la función respiratoria. El cuerpo presentaba, además, numerosos hematomas en varias partes, siendo especialmente notorias las marcas en el torso, habiendo signos de violencia en extremidades inferiores y en el rostro.
Roslik tenía 43 años al momento de su muerte. Había estudiado medicina en la Universidad Lumumba de Moscú.
El fiscal especializado en Delitos de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, dijo a la diaria que actualmente la causa que investiga la muerte de Roslik permanece en la Suprema Corte de Justicia.
Se encuentra a la espera de la resolución del escrito de reapertura que presentó en mayo de este año. Si se determina la reapertura “se van a ver quiénes son los responsables” del homicidio, sostuvo el fiscal.
Perciballe explicó que desde la creación de la Fiscalía Especializada “no se trabajó sobre el fondo” del caso Roslik, sólo sobre aspectos formales de la reapertura.
En ese sentido, sobre el eventual vínculo de Loitey con el caso manifestó que no le consta que el ex militar aparezca en el expediente de la causa en calidad de imputado ni como indagado, aunque eso “no quiere decir que no lo pueda llegar a estar, pero no hay nada confirmado sobre su participación en el hecho”.
Hasta el momento el único imputado por el asesinato de Roslik es el mayor retirado Sergio Caubarrére.
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