El joven Alberto Ginés escaló hasta lo más alto este jueves para colgarse el primer oro olímpico de la historia en un hazaña, que recordará eternamente este joven que convirtió lo que empezó como un juego en su pasión.
Alberto Ginés, un escalador de oro
Ginés ha hecho historia con apenas 18 años en el estreno en unos Juegos Olímpicos de la escalada, un deporte en el que comenzó muy joven como un juego con sus padres.
"El primer día que fui a escalar, que fue con tres años, cuando me llevó mi padre a un rocódromo", aseguraba Ginés en la página web de los Juegos de Tokio, al hablar sobre su primer recuerdo de la escalada.
El joven aprovechaba fines de semana y fiestas para ir desde su Cáceres natal, el oeste de España, a escalar a otros lugares del país o de Portugal.
Su potencial con los arneses y los mosquetones atrajo pronto la atención de Daniel Maciá, su entrenador, que se fijó en él cuando sólo tenía 11 años y con 13 años ya competía internacionalmente.
"Me di cuenta de que eso era lo que realmente me apasionaba, y cambiamos los viajes a roca por viajes a rocódromos de toda Europa", cuenta este joven, que a sus 15 años subió una pared de roca de grado 9A, considerada de las más difíciles del mundo.
Con 16 años y el anuncio de que la escalada iba a ser olímpica, el joven dio el salto al Centro de Alto Rendimiento de Barcelona en 2018 para intensificar su entrenamiento.
"En 2018 empezamos a soñar con los Juegos, me mudé al CAR de Sant Cugat, a 800 kilómetros de mi casa para poder entrenar mejor con David (Macià), y desde entonces hemos perseguido este sueño", aseguraba a la revista Oxígeno.
A partir de entonces, empezó una carrera para este joven con el fin de llegar en las mejores condiciones a Tokio, luchando contra impedimentos como la falta de instalaciones adecuadas para algunas de las disciplinas.
A ello se unió la pandemia, que obligó a retrasar un año los Juegos e hizo dudar al joven, que recurrió al "espíritu de lucha" que le ha inculcado la escalada.
"He aprendido que con ganas, esfuerzo y trabajo bien hecho se pueden hacer realidad los sueños que parecían imposibles", aseguraba a Oxígeno.
Este fanático de los videojuegos empezó pronto a cosechar premios como la plata en la modalidad de dificultad en el campeonato mundial juvenil de escalada de 2017 y oro en la misma modalidad en el campeonato europeo juvenil ese mismo año.
En 2019, y ya como escalador senior, Ginés ganó la plata en el campeonato europeo de escalada también en dificultad, su especialidad, consistente en tratar de llegar a lo más alto a lo largo de una sola vía de escalada.
Luego llegó la clasificación para los Juegos en el preolímpico combinado de la ciudad francesa de Toulouse, donde quedó segundo arrancando una de las seis plazas clasificatorias.
"El subidón que nos dio a todos cuando nos dimos cuenta de que nos habíamos clasificado lo recuerdo como algo muy bonito", aseguró Ginés, que con su plaza en el bolsillo, acudía a Tokio más con curiosidad y crecer en experiencia que pensando en unas posibilidades reales de medalla.
"Nuestro objetivo era pasar a la final", admitía este mismo jueves Ginés, tras colgarse un inesperado e histórico oro.
Ahora este joven puede poner sus ojos en París para tratar de volver a llegar a lo más alto en la capital francesa dentro de tres años.
gr/psr
FUENTE: AFP
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