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Otro caso de violencia causada por Ivory Wave, la "droga caníbal"

¿Cómo es posible que unas sales de baño de venta libre se hayan convertido en el boom de los adictos?

 

La "droga caníbal", Ivory Wave, sigue dando qué hablar en Estados Unidos, según informa hoy el portal Infobae.

El último caso ocurrió horas atrás, cuando Pamela McCarthy murió tras las descargas eléctricas que le propinó un policía de Nueva York para evitar que siguiera golpeando a su hijo de tres años.

Después se supo que la agresora consumido estas nocivas sales de baño cuya traducción literal es "ondas de marfil".

McCarthy, de 35 años, fue reducida después de varios minutos de terror. Su esposo Jason Williams logró arrebatarle al menor, pero ella inició una accidentada persecución  en la que cayó al piso, se golpeó en el concreto de manera espectacular y siguió como si nada hubiera sucedido.

A medida que corría iba sacándose la ropa como si estuviera poseída por el demonio. Sin medir riesgos, hasta un perro pitbull fue víctima a su paso.

Varios policías debieron actuar y ni aún así no lograron reducirla hasta que le aplicaron picana eléctrica. La carga fue tan importante, que Pamela murió horas después.

Esta mujer sufrió las mismas consecuencias de Ruby Eugene, el hombre que en mayo se comió el rostro de un indigente en Miami.

Las pericias determinaron que también había consumido Ivory Wave, una sustancia que se vende por internet y que está generando atrocidades en la sociedad estadounidense.

El Ivory Wave entró en circulación a mediados de 2010. Se vende libremente como sales de baño. Públicamente sirve para tener un momento "relajante". Son distribuidas en pequeños paquetes, en tabletas y en cápsulas, y generalmente son etiquetadas como "no aptas para consumo humano".

Pero los adictos usan la sustancia de otra manera. Se aspira o se consume por vía oral.

La droga de moda contiene derivados químicos sintéticos de la catinona, que es una sustancia que se encuentra en una planta llamada khat o catha edulis proveniente de África Occidental.

Se cree que en China se fabrica la versión sintética de la droga, a la que se complementa con sustancias como MDPV (methylenedioxypyrovalerone), metadona y mefedrona.

"Tiene propiedades estimulantes, que incrementan el ritmo cardíaco y la presión sanguínea, y alucinógenas. La gente que lo consume puede ver y escuchar cosas, o encontrarse con personas que no están realmente allí y observar todo de una manera muy extraña. Pueden tener efectos disociativos, por los cuales el sujeto se siente fuera de su cuerpo. Muchos de los que lo probaron experimentaron una paranoia extrema. Sentían que la gente que está a su alrededor, incluso seres queridos, pretendían lastimarlos", dijo Mark Ryan, experto en drogas sintéticas del Louisiana Poison Center.

En casos de intoxicación extrema, las funciones del cuerpo no responden normalmente, como la posibilidad de experimentar dolor o tener otras sensaciones.

"En esos casos, a una persona se le puede romper un hueso sin que lo sienta y puede actuar como si nada le hubiera ocurrido", agregó.

 

 

 

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