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Madres de adictos dicen que legalizar la marihuana no sirve

Los integrantes de "Madres de la Plaza" son los uruguayos con más experiencia en los alcances del flagelo y opinan del proyecto del gobierno.

 

La propuesta del gobierno para combatir el consumo de pasta base ofreciendo una mayor accesibilidad a sustancias menos dañinas como la marihuana, es cuestionada desde muchos sectores.

Forma parte de un paquete de medidas para combatir la inseguridad, en el entendido que la pasta base -que ingresó a la región a principios de la década de 2000- es en parte responsable del aumento de la violencia y de un fuerte deterioro de los valores culturales en el país.

La organización "Madres de la Plaza", que reúne a familiares de adictos a la pasta base, no cree que la reducción del daño sea la solución.

Jacinta Betervide y Pablo Stratta, voceros de esta institución, hablaron con el programa "Poder Pensar", que se emite por Canal 20 de TCC. Este es un resumen del diálogo.

¿Qué opina de la posibilidad de que se legalice la venta de marihuana para intentar combatir indirectamente el consumo de pasta base?

Jacinta Betervide (Integrante de la Organización Madres de la Plaza): “No lo veo positivo, creo que no va a servir de nada. Tengo la impresión de que la internación compulsiva no sirve de nada para ningún adicto, tiene que decidir él que tiene ganas de salir”. “Nos pasa con nuestros adictos, los internamos, las mamás los llevamos y los ponemos adentro de los hospitales y salen por la otra puerta”.

“Legalizar la marihuana no sirve para nada, no va ayudar, no se va a cambiar una sustancia por otra”.

Pablo Stratta (Secretario de la Organización Madres de la Plaza): “Nosotros lo que vemos, es que es imposible la sustitución  de una sustancia por otra en esta adicción, es como decirle a un diabético, no comas azúcar, come sal”. “Además los efectos que tiene una droga y la otra, no tienen nada que ver; la pasta base los deja como dicen ellos: "pum para arriba". Andan súper acelerados y el efecto es de 8 a 10 minutos máximo”. “ Sin embargo el que fuma marihuana lo hace para estar tranquilo, estar relajado y el efecto dura un promedio de dos horas”. “Si quiero combatir esta sustancia no puede poner al alcance otra, con efectos totalmente distinto”. “Si el encare es sustituir una cosa por otra, no estamos de acuerdo”.-

¿Qué opinan de la internación compulsiva de los adictos?

Pablo Stratta (Secretario de la Organización Madres de la Plaza): “Nosotros dijimos siempre, internación compulsiva, no; internación necesaria”. “Cuando su vida corre riesgo de que la adicción lo termine matando, sí o sí tiene que ser internado”. “Estudios hechos en Uruguay sobre consumo de pasta base, nos muestran que la primera parte del cerebro que se nubla, se ve obstruida, es la frontal, que es donde se manejan las emociones y la voluntad”. “Entonces, una persona que está con sus sentimientos muertos y su voluntad totalmente obstruida, es imposible pedirle que en un momento diga, yo quiero salir de esto”.

¿Entonces en algunos casos sí cabe la internación compulsiva?

Pablo Stratta: “El hecho de que uno vea muchas veces a un adicto en la calle, durmiendo en la esquina o comiendo en la volqueta, no quiere decir que no haya una familia atrás, quiere decir que la familia ya no pudo más con este caso, tuvo que optar entre su vida y la vida de la sustancia, el individuo cuando consume deja de ser Francisco o María, ahí pasan a ser la sustancia que anda por las calles”.

¿Cómo es esa relación?

Pablo Stratta: “La relación, es y ellos mismos lo dicen, dejan de ser ellos, la sustancia toma posesión de su vida, de sus acciones”. “Vos podes preguntarles: ¿Che por qué me hiciste eso, por qué me robaste? Y te responden, yo no sé, yo no me acuerdo, ¿yo te hice eso?”. “Ya no reconocen más al familiar, al individuo a la madre”.-

¿Qué respuesta tuviste del sistema de salud cuando llevaste a tu hijo adicto?

Jacinta Betervide (Integrante de la Organización Madres de la Plaza): “La primera vez que lo llevé a internar fue al Hospital Maciel, lo atendieron muy bien, estuvo internado, lo desintoxicaron, lo medicaron, pero después de ahí me lo entregaron, salió de allí, sin ningún seguimiento”. “Su voluntad de seguir adelante, fue por un tiempo corto, no resultó”.

¿Qué puertas se pueden golpear cuando pasa eso?

Jacinta Betervide: “Hay muy pocos lugares de internación públicos, hay privados, pero no todos tenemos la oportunidad y el dinero para por ejemplo mandarlos a Brasil, donde hay fazendas que los atienden”. “Nos quedan muy pocos lugares, hay centros como Remar, mi hijo intento allí, estuvo un tiempo y decidió no seguir”

“Estamos pidiendo más centros, faltan muchos más lugares, no da el espacio de por ejemplo el Portal Amarillo, para cómo está la sociedad uruguaya”.

¿Uno se puede curar de la adicción?

Pablo Stratta: “Nunca más se deja de ser adicto, una vez que uno es portador de la enfermedad es imposible de curarse”. “El lema que hay es: sólo por hoy, o sea la meta es corta, de todos los días, hoy estoy limpio, mañana, Dios dirá”.-

“El tema que nosotros venimos peleando es que la adicción sea reconocida como una enfermedad, no es un simple capricho, así lo define la Organización Mundial de la Salud”. “Si en Uruguay se considerara una enfermedad, podremos tener políticas sanitarias específicas para la adicción y podrán haber centros de internación que sean por 15 días o 20 días, cuando el individuo recién comienza a desintoxicarse”.

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