Keiko y Ollanta sacaron sus respectivos muertos del placard

Las elecciones peruanas están al rojo vivo. Anoche, los candidatos con aspiraciones presidenciales hablaron de planes sociales, corrupción y del pasado de cada uno

Con el hotel Marriot de Lima como escenario, Ollanta Humala y Keiko Fujimori protagonizaron anoche el tan esperado debate presidencial peruano. Técnicamente, estpan empatados, seg'un las encuestas. Ambos candidatos tienen aún chances de llegar a la primera magistratura.

 Hija mayor del ex presidente Alberto Fujimori, Keiko fue congresista por el partido Alianza por el Futuro, renunció al cargo para postular a la Presidencia de la República por la agrupación Fuerza 2011.

 Por su parte, Ollanta Humala, militar retirado, es el líder del Partido Nacionalista y candidato a la Presidencia de la República por la agrupación ´Gana Perú´.

 Así, Fujimori trató de distanciarse de, según sus propias palabras, los "errores" que se cometieron durante el gobierno de su padre, condenado a 25 años de cárcel por violación de derechos humanos y delitos de corrupción, y en cuyo última etapa de gobierno ejerció de primera dama.

 Además, insistió ante su rival en que su padre no es quien dirige su campaña. "No trate de confundir a la población. Yo soy quien toma las decisiones en mi campaña. Si quiere debatir con Alberto Fujimori vaya a visitar a Alberto Fujimori", afirmó la candidata de Fuerza 2011.

 Humala, por su parte, trató de disipar la incertidumbre que su eventual gobierno podría generar en el medio económico, algo que puntualizó en varias ocasiones su rival, y se definió como una persona capaz de concertar y atraer técnicos como los que en las últimas semanas se han sumado a su propuesta.

 En cuanto a las medidas concretas, los dos candidatos coincidieron en muchas de sus propuestas, mientras que la falta de sorpresas o grandes golpes de efecto hace dudar sobre la capacidad que este último debate tendrá para atraer a uno y otro bando al electorado indeciso.

 

EFE

Dejá tu comentario