Hospital Vilardebó celebró 137 años con una fiesta y una visita a sala 11

El hospital psiquiátrico fue inaugurado el 25 de mayo de 1880. Actualmente viven allí 269 personas. La emergencia atiende más de 20.000 casos al año.

El Hospital Vilardebó cumplió este jueves 25 de mayo sus 137 años de existencia.

Un equipo de Subrayado ingresó al nosocomio para ver la dura realidad que viven los pacientes con patología mental.

Por año, la emergencia del Vilardebó atiende más de 20.000 casos y es cada vez más frecuente la asistencia a personas jóvenes con alteraciones psiquiátricas derivadas del consumo de drogas.

El Vilardebó fue inaugurado en 1880 por el presidente Máximo Santos, en una época donde aún no existía la psiquiatría, ni medicamentos para este tipo de patología.

De aquella época, solo queda su vetusta estructura que las autoridades buscan reconvertir para brindar una mejor asistencia.

La emergencia fue remodelada y era necesario. Allí recibe 1.700 consultas por mes, un promedio de 60 al día.

La emergencia es un centro de atención de crisis, el momento más agudo de la patología.

El 30% de los pacientes padece trastornos mentales severos y persistentes como psicosis o esquizofrenias evolucionadas.

Otro 30% son patologías asociadas al trastorno de personalidad y consumo de sustancias.

El tercer grupo de personas que ingresan o consultan en el Vilardebó son depresivos o con episodios maníacos. 

La idea del nuevo modelo de atención en salud mental es tener la menor cantidad de pacientes internados y la mayor cantidad posible reinsertados en la sociedad.

Hasta ayer vivían en el Vilardebó 269 usuarios, entre hombres, mujeres y los pacientes inimputables derivados del sistema judicial en sala 11.

La recorrida por el Vilardebó tuvo de todo, mostró el avance de las obras y mostró el lado más triste de los pacientes.

La oportunidad también sirvió para reivindicaciones, como la que hizo Gonzalo, un argentino que hace un tiempo fue ingresado en el nosocomio, que reclamó por la condición de los baños, que no tienen agua caliente, según dijo.

El menú del festejo fue fideos con tuco, pan y frutas de postre. A la tarde, hubo música y torta por el cumpleaños del hospital.

Los pacientes, ambulatorios o los internos, tienen espacios de recreación como cine, teatro, o las actividades del centro diurno donde tienen talleres de informática, panadería, cerámica, música y lectura.

Estas herramientas buscan mejorar la estadía del paciente y ayudarles en su egreso.

SALA 11. La visita al Hospital Vilardebó incluyó el ingreso al sector denominado como sala 11, un espacio de máxima seguridad que alberga a personas inimputables que fueron derivadas desde la justicia.

Es un lugar de máxima seguridad en el Vilardebó. Actualmente, allí hay 22 personas en una suerte de reclusión indefinida, hasta tanto no logren una reversión de su patología.

Fueron procesados por la justicia por cometer delitos graves, por ejemplo, homicidios, pero actuando fuera de sí debido a sus problemas psiquiátricos.

Antes de ingresar a sala 11 fue necesario preguntar si el ambiente era propicio para una breve visita.

El lugar luce prolijo. El olor a tabaco y cigarro es penetrante. Milagros, la gata, se ha convertido en la mimada de estos hombres que al influjo de su delirio cometieron aberrantes crímenes.

La recorrida por el Vilardebó también incluyó conocer la sala de electro shock, donde de lunes a viernes se hacen unas 10 por día, comentó el director de Salud Mental de ASSE, Horacio Porciúncula.

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