El economista Rafael Rofman, experto en demografía del Banco Mundial, considera que actualmente "jubilarse a los 60 años es ridículo", pero al mismo tiempo señala que extender la edad jubilatoria será "suicida" por el alto nivel de conflictividad que traería la medida
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Experto del Banco Mundial dice que jubilarse a los 60 años es "ridículo"
Sus afirmaciones a El País coinciden con el debate existente en el sistema político sobre la necesidad de llevar a 65 años el mínimo jubilatorio para compensar los desajustes del sistema previsional.
En cambio propone que se den incentivos para que las personas no se retiren "tan jóvenes", al mismo tiempo de buscar soluciones para que las mujeres adultas se vuelquen aún más al mercado laboral. Un buen aliciente, señala, es el Sistema Nacional de Cuidados.
Para el especialista ninguna de estas dos medidas logrará su objetivo en el largo plazo en un escenario como el uruguayo.
La solución señala es mejorar la productividad de la economía de aquí al 2100, y eso pasa por un conjunto de medidas que debe incluir no sólo más gente trabajando, sino también más maquinaria y más tecnología.
Rofman es líder del programa de Demografía del BM, y presenta el libro "Cambio demográfico y desafíos económicos y sociales del siglo XXI"
El experto consideró que lo que sucede en Uruguay -"muere menos gente, nacen los hijos que las familias quieren tener"- es "una bendición", que sin embargo también encierra "un desafío".
Según Rofman, el país vive la oportunidad de hacer cambios en un período como el actual, en el que por razones macroeconómicas se produce el denominado "bono demográfico".
"Eso hace que haya más consumidores que productores (...) Uruguay esta en un proceso particular que es el bono demográfico. Esto es, que por un cierto período, la población total en edad de trabajar es más alta que nunca. Es una oportunidad porque es el momento en que tengo más productores que consumidores, más que nunca antes y más que nunca después".
Para Rofman, las soluciones pasan por "aumentar la tasa de actividad de la población", en especial de las mujeres.
Eso pasa, entre otras cosas, dijo el experto, por el Sistema Nacional de Cuidados, una clara oportunidad de más puestos para las trabajadoras.
La otra solución pasa por políticas para que las personas no se retiren "tan jóvenes".
El especialista señala que la forma brusca es aplazar la edad jubilatoria, pero de acuerdo a la experiencia internacional esta medida no funciona muy bien.
La edad mínima de retiro en Uruguay es de 60 años, y hay sectores que plantean llevarla a 65.
Según Rofman "esto traería un conflicto social" que "tendría más costos que beneficios".
En ese sentido, el estad debería dar incentivos para que la gente tenga niveles productivos más altos a edades mayores.
El estudio que presenta Rofman se proyecta al año 2100 para mostrar cómo será el largo plazo.
Para él, es "ridículo" pensar que en esa época 60 años sea la edad jubilatoria. Sin embargo, hacerlo "la semana que viene, eso sería suicida".
La investigación del Banco Mundial llevó a cabo una simulación -con todos los datos disponibles- en la que se muestran todas las alternativas para el sistema protección social en Uruguay.
Rofman cree que en esa proyección de largo plazo, en el caso uruguayo, no alcanzará con lanzar a las mujeres adultas al mercado laboral y extender la edad de trabajo para que haya más adultos mayores produciendo.
Ya es un hecho, dijo, que habrá menos adultos jóvenes trabajando en las próximas décadas.
Por lo tanto, la solución es -según el experto- aumentar la productividad de la economía.
"Esto tiene tres factores: aumentar el capital humano, aumentar el capital físico (maquinaria) y el tercero es la tecnología, la productividad total de los factores", concluyó.
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