Con gran alegría y respeto

    La clasificación de Uruguay para semifinales de la Copa América tras eliminar a la Argentina en Santa Fé nos dejó una inmensa felicidad.

    La clasificación de Uruguay para semifinales de la Copa América tras eliminar a la Argentina en Santa Fé nos dejó una inmensa felicidad.

    Siempre ganarle a Argentina o Brasil es motivo de satisfacciones sin igual. Hacerlo de la forma en que lo hizo nuestro equipo aumenta esa sensación, ya que se consiguió con la clase y jerarquía de nuestros jugadores, con la entrega característica y el espíritu indomable que nos hiciera famosos en el mundo, con la fuerza y la capacidad de nuestros defensas, ordenados, solidarios, con determinación a la hora de evitar que los aciertos ofensivos del rival llegaran al gol, la virtud de nuestros delanteros en el segundo tiempo para encarar y provocar faltas que permitieran ejecutar jugadas de pelota quieta para capitalizar las virtudes propias y los errores del rival.

    Uruguay tuvo el enorme mérito de mantener un resultado de empate a pesar de haber jugado 46 minutos con un hombre menos, tras la expulsión de Diego Pérez a los 40´ .

    El propio Diego había convertido su primer gol en diez años de defensa de la celeste a los 6´, lo que nos llevó a pensar que Argentina podía ponerse nerviosa, ansiosa y caería por tanto en imprecisiones que favorecería nuestra labor defensiva.

    Pero no fue así. De la mano de un Messi extraordinario se nos vinieron encima hasta que empataron a los 18´ por Higuain luego de notable pase del astro del Barcelona. Ahí aflojaron el ritmo y los nuestros salieron a presionar más arriba pare emparejar el juego.

    La roja a D. Pérez nos hizo pensar en un panorama muy complejo en adelante. Pero se mantuvo la igualdad y en el intervalo se ordenaron las filas y se jugó mejor que en el primer tiempo, con tarea notable en defensa, un Muslera enorme y una superior labor de Suárez y Forlán pese a no estar en el gol.

    Antes de llegar a los 90´ fue expulsado Mascherano y quedamos 10 contra 10. En el tiempo suplementario se mantuvo la igualdad y en los penales, que eran un calvario hasta el año pasado, hubo eficacia plena y Musiera atajó el penal de Tévez.

    La alegría fue tremenda para todos los uruguayos y aun nos dura.Hoy jugaremos ante Perú otra vez. En esta ocasión por semifinales. Será muy difícil.

    Es un buen equipo Perú. Antes de enfrentarlos en San Juan dijimos lo mismo. Markarian es un gran técnico, muy inteligente, ya se nota su mano. Conoce muy bien a nuestro equipo y ya lo demostró en el encuentro anterior.

    Esta vez tendrá a Vargas desde el comienzo. En San Juan jugó solo 30 minutos y casi nos ganan en ese lapso.Habrá que ver como se recuperaron nuestros muchachos tras el enorme desgaste sico físico del sábado y si podemos mejorar en ofensiva para ganarle por primera vez a un equipo dirigido por Markarian.

    No será fácil, pero esperamos que se dé. 

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