Son usuales en la literatura infantil los protagónicos de niños que crecen en compañía de animales, y aprenden de ellos sus pautas de comportamiento.
Los casos reales de “niños salvajes” que fueron criados por animales
Como Mougli (el pequeño de El Libro de la Selva), o Tarzán. Incluso el niño de la Era del Hielo pasa una temporada criándose con Diego, Sid y Manny.
La tradición romana recogía narraciones de este tipo: Rómulo y Remo, semidioses hijos de Marte, y fundadores de Roma, fueron criados por una loba llamada Luperca y un pájaro carpintero, hasta que los encontró un pastor. A ellos es el monumento que está en Montevideo, en la Plaza de la Bandera, de dos niños siendo amamantados por una loba.
Sin embargo, algunas de estas historias están inspiradas en la vida real. Varios fueron los niños que en situación de abandono se integraron a manadas de animales.
Un caso es el del “niño orangután”. Un niño de unos 8 años vivía como un primate en los bosques de Malasia. Estaba integrado a la manada y conseguía su propio alimento. Los orangutanes incluso lo protegieron cuando el ejército llegó a llevarse al niño, quienes incluso debieron disparar dardos tranquilizantes.
En Siria, fue encontrado un niño con características muy singulares en 1950. Su desarrollo muscular era muy avanzado para su edad, y alcanzaba velocidades de 50 kilómetros por hora. El niño se había criado entre gacelas. Fue capturado e internado en una clínica, de la que escapó poco después. Nunca volvió a ser ubicado.
También hay casos de niños que no se criaron al aire libre, sino en cautiverio. Es el caso de Natasha Mikhailova, quien fuera encerrada en la azotea de su casa por sus propios padres. Allí se crió en compañía de perros, hasta que fue encontrada en 2009. La niña ladraba, andaba en cuatro patas y tomaba agua del suelo con la lengua; mas no podía comunicarse con los humanos.
En Rusia, en el año 2008, un niño de 7 años fue encontrado abandonado en un apartamento, rodeado de pájaros. Descubrieron que su madre nunca le había hablado, y que el tiempo en que convivieron lo trató como si fuera una mascota. El chico era incapaz de comunicarse, emitía graznidos y movía sus brazos como si fueran alas.
Incluso más cerca, en Argentina, un niño de un año fue encontrado en 2008 en un callejón en el que había sido mantenido con vida por gatos. Los felinos se acurrucaban contra él durante la noche para que no sufriera frío, y lo alimentaban durante el día.
Lo que está claro, es que las historias de “los niños salvajes” de la vida real distan mucho del mundo idílico de los cuentos. En el marco de la pérdida o el abandono, crecen sin contacto humano, y la mayoría de ellos presentan un desarrollo mental similar al de los animales que los adoptaron.
Fuente: History
Foto: Niño criado por monos, La Voz del Muro
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