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Aumento de impuestos: astoristas y mujiquistas debaten en público

Pablo Ferreri (DGI) y Gabriel Frugoni (OPP) ya dejan asomar una disputa ideológica dentro del gobierno por el ajuste de impuestos a la renta y a bienes suntuarios

 

El aumento del Impuesto a la Renta de la Actividad Económica (IRAE) y la aplicación de gravámenes a "bienes suntuarios" que planea poner en práctica del gobierno de José Mujica provocó hoy un intercambio de chicanas políticas entre los principales referentes económicos del gobierno que están enfrentados por esta situación.

El director de la Dirección General Impositiva Pablo Ferreri, que representa al astorismo, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) Gabriel Frugoni, principal operador económico del mujiquismo, adelantaron las posiciones de las dos principales corrientes del gobierno respecto a un debate que -se anticipa- será duro.

Frugoni dijo que "agitar el cuco de una corrida de inversiones es correr con los viejos versos de la derecha, ahora repetidos por algunos de la izquierda".

El jerarca apuntó a las advertencias realizadas la semana pasada por el vicepresidente Astori -ideólogo de la Reforma Tributaria- quien hizo advertencias sobre un eventual cambio en las reglas de juego fiscales. El propio Astori negó que haya "un planteo concreto" para aumentar los impuestos.

Apoyando esta posición, Ferreri de la DGI respondió a quienes apuran al gobierno en procura de "más izquierda": "Algunos quieren desplegar más las velas y avanzar más rápido, pero hay que acompasar tiempos y darse cuenta que no hay soluciones mágicas".

Ferreri y Frugoni, dos jóvenes economistas, son símbolos de dos líneas ideológicas económicas que conviven en tensión dentro de la Administración Mujica, y que prometen un nuevo round. 

El pacto electoral celebrado por la fórmula Mujica-Astori había determinado que el vicepresidente iba a tener un rol protagónico en el menajo macroeconómico del país. De hecho, el nombramiento de Fernando Lorenzo (Nuevo Espacio- Frente Líber Seregni) como ministro aseguraba a la cartera la impronta "astorista".

Pero durante el desarrollo del gobierno, Mujica dio muestras de querer poner sobre la mesa sus propias ideas, más cercanas al dirigismo tradicional de la izquierda. Estos planteos comenzaron a concretarse a través de la OPP, adonde el presidente reunió algunos economistas afines a sus planteos, entre ellos al subdirector Jerónimo Roca y Pedro Buonomo, quien pasó a ser asesor personal de Mujica tras renunciar al ministro de economía por divergencias con Lorenzo.

El principal golpe del mujiquismo al astorismo se concretó en 2011, cuando Frugoni anunció lo que luego sería el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), un hecho que sorprendió a la cúpula astorista y luego dio lugar a fuertes enfrentamientos entre ambos bandos. Para los allegados al vicepresidente fue la primera señal de que Mujica iba a "puentear" al equipo económico en algunos temas de relevancia ideológico. Entendido como un impuesto directo y de fuerte raíz ideológica, el ICIR estableció un antes y un después en el manejo de ciertos asuntos considerados prioritarios por Mujica.

De algún modo este mojón del ICIR es el principal argumento del presidente para ajustar el IRAE. "No hubo ningún terremoto" fue la frase utilizada el 28 de diciembre, durante una convocatoria en la residencia de Suárez y Reyes. El objetivo era hablar de un sensible retoque del esquema fiscal.

El presidente José Mujica dio su apoyo a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) para que presente en los próximos días una propuesta para ajustar la ingenierìa financiera. La misma afectará al quintil más rico de la población y unas 350 empresas que operan en el país, informa el semanario Brecha buscando repercusiones de la noticia aparecida ayer en Búsqueda.

El alto déficit fiscal y la promesa de bajar el IVA dos puntos en este año serían los principales motores de estos cambios, que también tienen un trasfondo ideológico dentro de un gobierno que se propone "más izquierda" para los últimos dos años de ejercicio.

Entre otras ideas, se podría incrementar el Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE).  La tasa del 25% se mantendría pero debería coexistir con una nueva alicuota diferencial de 30%, la cual se aplicaría sobre la porción que exceda determinado margen de ganancia. Se maneja, por ejemplo, la frontera de los 250.000 dólares anuales de "renta contable".

También se establece como un objetivo gravar los "bienes suntuosos" y aumentar tributos a las rentas de capital. En ese sentido, se pretende unificar en 15% las alícuotas en el caso del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Eeste escenario tiene su correlato polìtico en el mundo del Frente Amplio. Las dos escuelas enfrentadas por el tema fiscal representan coaliciones de hecho que se preparan para hacer su aparición en las internas previas a las elecciones de 2014.

Los mujiquistas -Movimiento de Participación Popular y allegados- y el Partido Comunista han acercado posiciones durante este gobierno en busca de influir en la interna. Algunas señales polìticas son las afinidades parlamentarias que vienen teniendo mujiquistas como la senadora Constanza Moreira con el PCU, y la promoción de un espacio común que viene proyectando el líder de Compromiso Frenteamplista (LIsta 711), Raúl Sendic.

Empujado por el propio Mujica, el presidente de Ancap viene planeando utilizar esa plataforma para colocarse como referente con vistas al juego preelectoral que tendrá como eje el reingreso de Tabaré Vázquez a la arena política. 

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