Una oleada de ataques coordinados dejó al menos 128 muertos en la noche de este viernes en París, luego de una matanza al grito de "Alá Akbar" durante un concierto de rock, un atentado suicida cerca del Estadio de Francia y tiroteos en bares y restaurantes céntricos.
Al menos 128 muertos y 300 heridos en ataques terroristas en París
Además, los atentados cometidos de forma casi simultánea causaron unos 300 heridos, 80 de ellos graves.
La agencia AFP informó que según fuentes policiales, los ataques fueron seis o siete, al mismo tiempo y en distintos puntos cercanos a la Plaza de la República.
En los ataques murieron ocho terroristas y, según el fiscal de París, François Molins, podría haber cómplices o coautores de los mismos que andan todavía sueltos.
Dos de las explosiones fueron cerca del Stade de France. Una bomba fue activada por un hombre suicida en un local de comida rápida y la otra la detonó un otro terrorista junto a una de las puertas del estadio. Ambos estallidos se produjeron cuando las selecciones de Francia y Alemania disputaban un partido de fútbol amistoso con casi 80.000 espectadores en ese estadio, desde donde pudieron escucharse los estruendos.
El presidente Francois Hollande se encontraba en el estadio y fue trasladado rápidamente al Ministerio del Interior, y luego los espectadores fueron evacuados.
Ataque en Bataclan. Mientras tanto, varios hombres armados con Kakashnikov tomaban un centenar de rehenes en el teatro Le Bataclan, y realizaban varias ráfagas de disparos. El terror se apoderaba así de la capital francesa. Un testigo que logró escapar dijo que los terroristas gritaban «Alahu Akbar», que quiere decir "Alá es el más grande".
"Dos o tres individuos a cara descubierta entraron con armas automáticas de tipo kalashnikov y empezaron a disparar de forma indiscriminada contra la gente", contó un locutor de la radio Europe 1, Julien Pierce, quien estaba dentro.
"Duró unos 10 o 15 minutos. Fue sumamente violento y hubo una ola de pánico", agregó.
Un joven que estaba dentro del teatro pidió en su Facebook que la policía entre rápido, porque los están "masacrando uno por uno".
Los autores de esta toma de rehenes justificaron sus acciones por la intervención francesa en Siria. "Les he oído decir claramente a los rehenes: 'La culpa es de (François) Hollande, la culpa es de vuestro presidente, no tiene por qué intervenir en Siria. Hablaron también de Irak", declaró a la AFP Pierre Janaszak, de 35 años, que estaba en Bataclan.
Pasada la medianoche, las fuerzas de seguridad dieron el asalto, en el que murieron los cuatro atacantes, tres de ellos haciendo estallar sus cinturones de explosivos. Nunca antes había habido atentados suicidas en la historia reciente del país.
Hollande se trasladó a Bataclan acompañado por varios ministros y prometió un "combate implacable" contra el terrorismo. Antes, había decretado, en un discurso televisado, el estado de emergencia y anunciado refuerzos militares para hacer frente a estos "ataques terroristas sin precedentes".
El presidente de Francia se dirigió a la población en una cadena nacional posterior al ataque.
Poco después la comunidad internacional condenó de manera unánime los atentados.
Dejá tu comentario