Una agente de policía amamantó a una bebé que fue abandonada por su madre

Mónica Quijón trabaja en una comisaría de Chubut. La mujer reconoció el llanto de hambre de la niña de tres meses y resolvió darle pecho.

Un hombre llegó a una comisaría de Esquel, provincia de Chubut, con su hija de tres meses en brazos. Contó que su madre no había querido recibirla y no sabía a dónde dirigirse ya que la menor no paraba de llorar.

Entonces, una de las oficiales, Mónica Quijón, que se encontraba en el lugar, reconoció que el llanto se debía a que la bebé tenía hambre y pidió autorización del papá para amamatarla.

Ni bien la agarró en sus brazos, la niña se calmó y tomó pecho durante dos horas. La bebé no comía hacía 6 horas y después de alimentarse se quedó dormida.

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