Internacionales

"Sería atrevido compararme con Jesús, pero hay cierta similitud"

El ex presidente paraguayo Fernando Lugo dijo que prepara una coalición "progresista" para volver al poder. Su error,dijo, fue "no transar con la oligarquía"

Pasó de la pasividad a la candidatura. El depuesto presidente paraguayo Fernando Lugo anticipó que impulsará un frente progresista que permita reconducir el proceso político que empezó el 15 de agosto de 2008 y terminó abruptamente el 22 de junio.

En una entrevista con el diario boliviano El Deber, Lugo reconoció haber cometido errores, aunque señaló que nada justificaba "la interrupción del proceso democrático".

Ante una pregunta concreta, Lugo relacionó el mal momento político que vivió con el vía crucis de Jesús.

"Sería atrevido compararme con Jesús, pero hay cierta similitud, ¿no?", comentó.

" Hasta el que tiene un accidente en una bicicleta tiene nueve días para preparar su defensa. Yo tuve dos horas. Y de las 17 horas que siguieron a la aprobación del juicio, apenas había cinco horas hábiles, negándonos todo tipo de información. Creo que sería demasiada presunción compararse con el Maestro, pero hay cosas que en lo mínimo, nuestra actitud cristiana, nos lleva a eso. Cuando era agente pastoral aprendí que cualquier persona, en cualquier parte del mundo, si hiciese lo mínimo que Jesús hizo puede terminar como él terminó. Yo no terminé crucificado, pero siguiendo sus enseñanzas, en parte pasé por lo que él pasó", aseguró.

Según Lugo, el hecho de ser un outsider le jugó en contra a la hora de la gestión de gobierno.

"Yo creo que este golpe de Estado comienza cuando presenté mi candidatura a la Presidencia. Como dice el dicho popular, soy como sapo de otro agujero. Intentaron por todos los medios jurídicos y políticos abortar mi candidatura. Pero valieron más los argumentos de la racionalidad y el apoyo ciudadano. La segunda maniobra fue que si ganaba no me iban a entregar el poder. También los pudimos sortear con una gran presencia internacional, sobre todo, de los países amigos. La tercera trama surgió luego que reconocen que fui el legítimo ganador y, desde que asumí la Presidencia, el Parlamento impulsó 23 juicios políticos contra Fernando Lugo por motivos nimios.  El intento número 24 prosperó finalmente en el Congreso, porque el juicio político no es cuestión de letras o de números, sino cuestión de argumentos. Fue cuestión de acordar, de sumar y de ejecutar. Y eso hicieron", opinó.

El ex obispo señaló que "hubo una mano negra" en el proceso de destitución, y dijo que las consecuencias serán pagadas por todo el pueblo paraguayo.

"El país está en una situación muy difícil. Nosotros teníamos la posibilidad de revertir una serie de situaciones de aislamiento, de pobreza acumulada en décadas, y en estos cuatro años Paraguay se transformó en un país creíble, de oportunidades y de grandes inversiones.  Con este proceso, estas inversiones se van a perder. Pierde la democracia paraguaya, pierde la región y perdemos todos al final. Poder resarcir todo lo que se hizo en términos políticos y económicos le va a llevar mucho tiempo a Paraguay para recuperarse".

Lugo señaló que aceptó el pedido de destitución para evitar un baño de sangre. Incluso que pidió a sus seguidores que no salieran a las calles. Se calificó como "un pacifista" y el primer presidente en 200 años de historia que condujo una transición pacífica del poder.

"Nunca me quedé solo.  Yo tuve que atajarlos para que no lo hicieran. Paraguay es un país pequeño, nunca hubo manifestaciones al mismo tiempo en 10 o 12 lugares. Hubo cortes de rutas en 40 sitios en todo el país. Y movilizaciones importantes de la gente, que salió a protestar con sus propios medios. Los movimientos sociales, políticos y los jóvenes salieron a defender la democracia de forma espontánea, eso es innegable. Aquí hay un profetismo civil que no se puede controlar totalmente, como no se ha dado en décadas en Paraguay.

El ex mandatario sostuvo que su gran error fue "no transar con la oligarquía".

" Yo siempre he afirmado que no existen procesos químicamente puros. Cuando nos acusaban de que íbamos a copiar lo de Evo Morales en Bolivia y lo de Hugo Chávez en Venezuela, yo siempre decía que lo haríamos a la paraguaya. Así como nuestras posibilidades reales nos lo permitan. Es lo que hemos hecho. Quizás, el mayor error fue no transar con la oligarquía, no transar con la clase política dominante, porque el precio era muy alto. Yo no podía perder mi libertad de movimiento y de acción quedándome encadenado y al mismo tiempo como esclavo del capricho político de cómo se hace la política tradicionalmente. La manera prebendaria y clientelar de hacer política en Paraguay la quisimos corregir, y de alguna manera lo hemos hecho. Creo que el precio que hemos pagado ha sido esta destitución.".

Dijo, a su vez, que su ex vicepresidente, y actual sucesor Federico Franco, lejos de trabajar a su lado, "siempre conspiró". Acto seguido, lo comparó con el ex dictador español Francisco Franco.

"Tenemos otro Franquito. Pero no lo vamos a dejar descansar", concluyó

Dejá tu comentario