Pese a tener que jugarse el bronce contra el mejor tenista del momento, el serbio Novak Djokovic, el español Pablo Carreño aseguró tras ganar al serbio que "nunca dejé de creer en que podía ganar la medalla".
"Nunca dejé de creer en que podía ganar la medalla", dice Carreño
"Cuando pierdo la semifinal (el viernes contra Karen Khachanov) me entra un bajón mental, de repente notas el cansancio de toda la semana y cuando veo que Novak pierde (ante Alexander Zverev) y tengo que jugar contra el mejor del mundo se me viene todo abajo, pero he dormido como nunca, me he recuperado muy bien tanto física como mentalmente para afrontar el partido al 100% y nunca dejé de creer en que podía ganar la medalla", declaró el asturiano en conferencia de prensa.
Carreño conquistó la medalla de bronce en Tokio-2020 tras imponerse a Djokovic por 6-4, 6-7 (6/8) y 6-3.
"Estoy más contento que cuando gano un torneo. Es una sensación diferente. He ganado la Copa Davis y torneos importantes, pero la sensación de ganar una medalla es algo indescriptible. He sentido el apoyo de toda España", explicó.
Carreño había hecho de Tokio-2020 una de sus prioridades esta temporada: "Para mí estar en unos Juegos era algo muy importante. No tuve la opción de estar en Rio (por ranking) y desde entonces deseaba como un loco participar en unos Juegos Olímpicos".
"Una medalla de bronce es un sueño hecho realidad", añadió.
Carreño, número 11 del mundo, está viviendo seguramente su mejor temporada, fruto también del trabajo que realiza desde 2016 con su entrenador Samuel López en la academia que tiene el exnúmero 1 mundial Juan Carlos Ferrero.
"Desde que trabajo con él me ha insistido mucho en que tengo que ser valiente, que los partidos los tengo que ganar yo. Lo que está claro es que tengo ya 30 años, estoy disfrutando mucho del tenis y jugando mis mejores partidos", añadió.
En Tokio-2020 derrotó a los dos mejores tenistas de la actualidad, el ruso Daniil Medvedev (N.2) y Djokovic.
Por último, Carreño se refirió a la conversación que mantuvo con el juez de silla reclamando una sanción para el serbio cuando éste, fruto de la desesperación al verse abajo en el marcador en el tercer set, primero lanzó una raqueta a las gradas (vacías) y después destrozó otra raqueta contra el poste de la red.
"A veces las reglas son difíciles de aplicarlas cuando es contra el número 1... supongo", dijo con ironía.
mcd/psr
FUENTE: AFP
Dejá tu comentario