Campeón mundial de jabalina en China aprendió el deporte por Youtube

Julius Yego, de 26 años, tiene una historia de superación permanente. y es la prueba viviente de que las cosas pueden mejorar si uno mejora.

El keniata Julius Yego, flamante campeón mundial de lanzamiento de jabalina, aprendió la técnica del deporte a través de Youtube, informa BBC.

Su lanzamiento de 92,72 metros es uno de los diez mejores de la historia, y obtuvo medalla de oro en Pekín 2015 luego de nueve años como profesional.

En efecto, en 2004, tomó por primera vez una jabalina y comenzó a ver tutoriales en internet para guiarse en su nuevo deporte. “Comencé porque era bueno tirando piedras”, comentó Yego.

Superó en la final al egipcio Ihab Abdelrahman El Sayed (88,99 metros) y al finlandés Tero Pitkämäki (87,64 metros). Así, sumó su medalla en el mundial a los oros conseguidos en los Juegos de la Mancomunidad Británica y los Juegos de África.

La potencia y técnica de Yego, de 26 años, contrasta con su baja estatura, 173 centímetros, altura considerablemente inferior a los 194cm del egipcio El-Sayed o los 195 de Pitkämäki.

Hace apenas siete años, Yego se veía lejos de los podios. Hacía sus pruebas en los campos de Policía.

"En 2008 mi marca personal era de 72 metros. En ese momento Andreas Thorkildsen (Noruega) y Tero Pitkämäki eran las referencias en jabalina, lanzando 91 o 90 metros constantemente", explicó.

Desde entonces comprendió que debía ir más al gimnasio, mejorar piernas y potencia en brazos.

Su progresión fue evidente: 74m en 2009, 75,4m en 2010, 78,34m en 2011. Esta última le valió para ganar la medalla de oro en los Juegos Africanos y batir su primer récord nacional.

Pero lo que le dio el verdadero salto de calidad fue ir a entrenar a Finlandia.

De allí surgió el legendario Matti Järvinen, el hombre récord en la década del 30 del siglo pasado.

La tradición se ha mantenido en las figuras de Antti Ruuskanen y Pitkämäki, con quienes Yego comparte las jornadas de entrenamiento.
Hace apenas dos meses, Yego consigió por primera vez pasar la barrera de los 90 metros. Su primera reacción fue de lágrimas en su rostro. Ahora sabe que hay mucho por ganar y se está más cerca de entrar a la historia del deporte.

 

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