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Socios de Cosmo se enteraron por Internet de la compra de aviones

Propietarios del 50% de las acciones no conocen a Hernán Calvo, "el señor de la derecha". Dicen que "es impensable" cumplir con las obligaciones. La entrevista completa.

 

La venta de los siete aviones de Pluna no se concretará. La primera señal es que la empresa Cosmo no pagó los honorarios por 835.700 dólares correspondientes a la subasta de los Bombardier que pertenecieran a la aerolínea.

Ahora se sabe que la compañía, la única que había conseguido el aval del Banco República, no puede hacer frente a los 136.7 millones de dólares. Sus socios están en medio de una controversia insalvable.

Según datos que publicó hoy el diario El País Miguel Castro Marín y Miguel Valentín Lucas, propietarios del 50%  de las acciones de Cosmo, no tienen diálogo con los otros dos restantes dueños: Antonio y Joaquín Álvarez Hernández, promotores de la adquisición.

El abogado de los socios de Álvarez, Alberto Vidal, habló con Subrayado y reveló en detalle cuál es la situación de Cosmo y cuáles son los inconvenientes que hay entre las partes. "La compañía que se creó hace un año y tiene dos aviones arrendados; ninguno en propiedad", aseguró.

También dijo que entre los socios hay grandes controversias al punto de que mantienen cortado el diálogo. "El señor Álvarez creyó que la empresa era suya y ya no existe ningún tipo de canal de diálogo entre ellos. Están preocupados" porque entienden que es impensable absorber la compra.

Por esa razón, en este momento le exigieron que convoque a una junta de socios para que dé explicaciones sobre esta operación y cómo piensa financiarla. Hasta el momento, Álvarez no respondió. 

Ellos se enteraron por la prensa de la operación en Uruguay. "Uno de los socios recibió una newsletter y comenzó a investigar" las noticias que llegaban desde Uruguay a través de Internet.

Ignoran si Cosmo tiene un plan de negocios para absorber las aeronaves.  Tampoco conocen a Hernán Antonio Calvo Sánchez, que figura como vicepresidente de la compañía y que se presentó en la subasta con su segundo nombre y apellido, un ejecutivo que después -se supo- fue funcionario de Buquebus hasta 2009.

Ese vínculo resultó esclarecedor cuando el diario El Observador publicó una foto en la que el ministro de Economía Fernando Lorenzo almorzaba con el presidente de BQB y Calvo Sánchez en un restorán de la Ciudad Vieja.

Los propietarios de la mitad de Cosmo tampoco saben cómo se consiguió el aval otorgado por el Banco República, cuyo presidente Fernando Calloia informó que fue contra una póliza de seguros.

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