Nacional

Rechazan prisión domiciliaria para policía que mató a compañero

Se conoció el auto de procesamiento del agente policial que mató a un compañero en Maldonado tras escapársele un disparo con su arma de reglamento.

 

La defensa del indagado aceptó la figura de “homicidio culpable” aunque solicitó a la jueza del caso, la Dra. Adriana Graziuso, que el procesamiento fuera sin prisión con imposición de medidas susitutivas en virtud de que el disparo fue involuntario y en función de la buena

conducta del indagado y que no tenía antecedentes. En el auto de procesamiento, la Dra. Graziuso sostiene que existen elementos de convicción suficientes para juzgar al indagado por “un delito de homicidio culpable” ya que su accionar es precisamente el nexo de causalidad con el resultado muerte.

La jueza dice que “la acción imprudente, imperita y con falta de la diligencia debida en el manejo del arma -la cual estaba en posesión del indagado desde hace más de cuatro años, por lo que conocía las características de su funcionamiento-, es la causante primaria del incidente, no teniendo el más mínimo cuidado en su manejo dentro de una camioneta y frente a otras personas, sabiendo que la tenía aprovisionada con un cartucho vivo en la corredera, y poniendo el dedo en el disparador cuando la manipulaba, con pleno conciencia que el seguro del arma está en la cola del disparador”.

Dice la Dra. Graziuso que es el propio imputado el que crea el peligro al no respetar el principio de confianza que rige en una sociedad civilizada de la cautela, moderación, sensatez y buen juicio que se deben guardar. Y sobre todo al tratarse de un funcionario policial que ha recibido entrenamiento y curso de actualización como el mismo lo declaró. “Y aún con más razón, tratándose en la especie de una pistola semiautomática táctica, o sea de un arma para el combate, para el choque, de rápido accionamiento”.

HECHOS. El 18 de febrero, sobre las 21.30 se recibe un llamado en la seccional sexta de Maldonado dando cuenta de que un conocido delincuente, apodado “El Brasilero”, estaba promoviendo desorden y lanzando piedras a los autos en la zona del barrio Hipódromo. Desde la seccional se envió un móvil al lugar. El mismo era conducido por el Oficial Sub Ayudante Diego Facundo Mattos (la víctima), el Agente de Primera V.R.F., quien viajaba en el asiendo delantero de acompañante, y el agente de Primera C.F.P.S. (procesado con prisión), quien viajaba en el medio del asiento trasero.

Al llegar al lugar y tras atravesar una calle con muchos pozos y badenes, el vehículo tuvo un salto brusco, lo que generó que el agente C.F.P.S, accionara el gatillo de su arma de reglamento, que en ese momento tenía en mano y sin el correspondiente seguro. En informe del Médico Forense establece que la herida es provocada por un proyectil “de atrás hacia adelante y horizontal, levemente hacia arriba, posición ascendente”.

En tanto, del informe de División Criminalística del Departamento de Balística Forense de la Dirección Nacional de Policía Técnica efectuado por el Perito Richard Poses, se desprende que el arma utilizada es una pistola semiautomática Glock modelo 17 calibre 9 x 19 mm. de procedencia austríaca número de serie EHY437, con un sistema de disparo de simple acción, con seguro mecánico en la cola del disparador que no permite su retroceso si no es presionado, por lo cual sólo se produce el disparo si se acciona el mecanismo sobre la cola del disparador ya que cuenta con seguro automático por interposición de masa que evita los disparos accidentales en caso de golpes; siendo un arma de funcionamiento correcto.

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