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Policía cree que hay una red de corrupción detrás de servicio 222

El Ministerio del Interior no nombrará a los nuevos subjefes de Tacuarembó y Montevideo hasta conocer el alcance del fraude y la lista de involucrados

El Ministerio del Interior cree que podría ver más policías involucrados en las irregularidades constatadas en la liquidación de servicios 222, un episodio que implicó el pase a la justicia de los subjefes de Policía de Montevideo y Tacuarembó.

A tal punto la situación es así, que el titular de la cartera, Eduardo Bonomi, informó al semanario Búsqueda que no se designará a nuevos jerarcas hasta "tener claro" qué oficiales están involucrados en el fraude.

Luis Ituarte había asumido la subjefatura el 1° de febrero, en tanto Carlos Palou Fialho lo había hecho a principios de enero. Ambos tienen el rango de Oficiales Principales y formaban parte del estado mayor de la Policía dentro del Poder Ejecutivo.

El jueves 16, el Ministerio del Interior informó de las irregularidades. La investigación indicó que Ituarte liquidó 90 horas extras en favor de Palou, por supuestos trabajos realizados en el Banco República en Montevideo durante un período de cinco meses.

El artículo 222 de la Ley 13.318 regula el servicio de vigilancia que brinda la Policía para empresas públicas y privadas. El costo es de 103 pesos líquidos la hora.

En total, se trata de una gran cantidad de horas extras que los policías hacen fuera de su horrio de trabajo: más de 750.000 al año. Cuando asumió el actual ministro era 1.2 millones.

De acuerdo a las últimas reglas del Ministerio del Interior, ningún uniformado puede hacer 120 horas mensuales bajo ese sistema.

El limite no se cumplía por la vía de los hechos. En el caso del Banco República, se pagaban todas las horas extras realizadas.

La Jefatura pagaba por el máximo de 120 horas extras. Pero como en muchos casos las horas extras reales superaban el límite, se generaba un excedente de dinero que quedaba en manos del subjefe Ituarte.

Ese dinero era repartido entre Palou Fialho y otros oficiales, asegura el informe.

En la investigación -que comenzó en setiembre- se detectó que personal del nuevo Instituto Nacional de Rehabilitación y del departamento de Comunicaciones del Ministerio del interior hacían servicio 222 en el horario en que debían cumplir con su trabajo regular.

Se hizo más difícil la investigación por el hecho de que Ituarte, un oficial de confianza de las autoridades, estaba directamente involucrado en la maniobra.

Mientras Palou negó todo contacto con el hecho, el subjefe de Policía de Montevideo confesó que lo hizo "por necesidad económica"

El hecho golpeó particularmente a la corporación, días después que otros tres policías de la seccional 3°  -un subcomisario y dos agentes- fueran enviados a prisión por extorsionar a un contrabandista. El hecho sigue su curso porque la justicia está convencida que el caso podría tener otras ramificaciones.

 

FOTO: Jefe de Policía de Montevideo, Diego Fernández, durante el allanamiento a la seccional 3°

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