Oposición sospecha posible lavado de dinero en caso Pluna

El senador Bordaberry dijo que el BROU debió denunciar irregularidades en la operación de Cosmo en la subasta, de acuerdo a lo que prevé la ley de lavado de activos.

 

El senador colorado, Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) dijo que toda la operación de la aerolínea español Cosmo en la subasta de los aviones de Pluna debió ser denunciada por el Banco República como una actividad "sospechosa de lavado de activos".

Bordaberry recordó todas las irregularidades que fija la ley de prevención de lavado de activos como operaciones "sospechosas" y que "obligan" a las instituciones financieras a denunciar la situación ante el Banco Central del Uruguay (BCU).

El senador colorado dijo que "sobrevalorar" una operación comercial o financiera es una "actitud sospechosa", y recordó las críticas del empresario argentino, Juan Carlos López Mena (Buquebus y BQB) acerca de que el precio de los siete aviones subastados (US$ 136 millones) estaba sobrevaluado.

También, según la ley de prevención de lavado de activos, Bordaberry recordó que se advierte como actitud sospechosa el "riesgo de no pagar" la operación asumida, en este caso la compra de los aviones.

Bordaberry destacó que Cosmo ya comunicó que no pagará los aviones, a lo que se comprometió al adquirir el boleto de compra en la subasta del 1° de octubre.

Según Bordaberry, una actitud sospechosa de lavado de activos (de acuerdo a la ley) es no conocer el "beneficiario final" de determinada operación comercial o financiera. En este caso, el senador colorado dejó entrever que Cosmo no iba a ser el destinatario final de los aviones subastados. No lo mencionó pero se refirió al vínculo entre López Mena y el representante de Cosmo, Hernán Antonio Calvo Sánchez, quien fue empleado de Buquebus.

Al respecto, Bordaberry dijo que otra actitud sospechosa de lavado en la ley, son los "vínculos contractuales" entre distintos interesados en la operación, vínculos que "intentan ser disfrazados". Esto en alusión al vínculo entre Hernán Calvo (Cosmo) y López Mena (Buquebus).

Por último, Bordaberry dijo que otra sospecha de posible lavado es la "falta de transparencia sobre el origen de los fondos" vinculados a la operación financiera.  La empresa Cosmo era desconocida para el gobierno, su capital es de 7,6 millones de euros y sus socios están pelados entre sí. Una parte de los socios se enteró por la prensa que los otros socios habían comprado aviones en Uruguay, y advirtió que no podía hacer frente a esa operación.

Bordaberry destacó que las normas del Banco Central "no exigen pruebas" de lavado, sino "solo una sospecha" para denunciar la situación. 

Al final, el senador colorado exigió al gobierno que "ejecute la garantía" que presentó Cosmo para recibir el aval del Banco República, por US$ 13,6 millones.

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