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Los Ministerios no tienen color político sectorial, dijo Mujica

Justificó los cambios de jerarcas para evitar la "burocratización", y criticó a dirigentes astoristas que cuestionaron la salida de jerarcas por afinidad política.

 

El presidente José Mujica aseguró que su antecesor Tabaré Vázquez "estuvo bien" cuando lo sustituyó en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca "junto a un puñado de viejos".

Así Mujica defendió hoy el combate de su gobierno contra el "burocratismo", que conllevó a la sustitución del ministro de Turismo Héctor Lescano, a la ministra de Vivienda Graciela Muslera y al director de UTE, Gerardo Rey.

Para el jefe de Estado, el "burocratismo no es hijo de la maldad" ni "de la prostitución consciente". "Más bien es un proceso sordo", explicó. Y agregó -en obvia alusión al grupo astorista, que reclama el cumplimiento de acuerdos políticos internos-  que los cargos y los ministerios "no tienen color político".

Dijo además que "los causas están por encima de los hombres" y comentó que hoy la única persona que no puede ser sustituible en el Estado es el presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro por la delicadeza del asunto que tiene entre manos.

Mujica recordó también que la salida de su vicepresidente Danilo Astori del Ministerio de Economía en 2008 fue sin ruido y sin problemas.

"Cuando (Tabaré Vázquez) lo sustituyó por un grupo de jóvenes no pasó nada", admitió el presidente y agregó: "han muerto prohombres de la humanidad, de la historia, y no ha pasado nada".

"Que nadie se sienta ofendido por las remociones", pidió el presidente. "Nos han dejado algunos compañeros notables como el ministro (Héctor Lescano), pero quedó un grupo de trabajo que lo va a sustituir con ventaja".

Las tres remociones de jerarcas llevadas a cabo en las últimas horas trajeron fuerte controversia política en el partido de gobierno al considerarse una "purga" por razones políticas por parte de los sectores que apoyan al vicepresidente Danilo Astori.

Mujica se quejó de "insultos, "campañas",  "amenazas" y "diatribas" surgidas del sistema político a raíz de sus decisiones. Comentó que "se inventaron encuestas en un sólo día" para justificar la reprobación a las remociones. "Fueron hechas por aficionados a la politología que pretenden construir lo que debe pensar la gente", agregó.

Sobre la lucha burocracia y sus problemas, el presidente puso como ejemplo de los vicios del poder al batllismo de los años 40 y 50, y a la administración comunista que "apolilló" a la Unión Soviética.

En su audición de radio de M24, Mujica reconoció que el "burocratismo" en Uruguay se produce más por "amiguismo" que por "corrupción", y recordó que el "segundo batllismo" -esa "formidable portentosa y formidable gesta de la política uruguaya"- padeció el fenómeno.

"Hay camadas de funcionarios públicos que entraron con fulano, mengano o perengano. Están ahí. visibles como los estratos de la tierra, para ser contemplados", dijo Mujica.

El presidente recordó que su primer contacto con el "burocratismo" se dio en un viaje a Rusia en los tiempos de Nikita Kruschev. Allí, dijo, comprobó que había un sector social -el de los burócratas. que vivía en el lujo y la comodidad de espaldas a las dificultades de la población general.

"Con el paso de los años me di cuenta que el burocratismo es una constante humana. Está en la historia. Está en los avatares de Roma. Y también lo padeció Carlos V", comentó.

Según Mujica, está en todos lados: "en el Estado pero también en la empresa privada".

"Cuando sucede y no se puede superar, las cosas sucumben. ¿Pero cómo no optar por la seguridad y la estabilidad", dijo, comprendiendo a los burócratas.

"Hay que estar atentos y cortar nuestras propias malezas, las que generamos nosotros", añadió.

El mandatario explicó que los gobiernos deben tomar la experiencia de las empresas privadas a la hora de manejar los recursos humanos, en especial los de las altas jerarquías.

"Hay que recurrir a los cambios periódicos en los puestos de dirección. Lo vemos constantemente en las multinacionales: los gerentes generales vienen y se van del país", reflexionó.

Por el contrario, el burocratismo es una práctica que nada tiene que ver con los riesgos del progreso.

Según Mujica, en la burocracia imperan "la bonhomía, la estabilidad", en contraposición a la cultura del "mayor esfuerzo".

Según él, los peligros de la burocracia conspiran "contra la libertad", "contra la iniciativa de la gente", además de generar círculos viciosos.

"A la sombra de los jefes, crecen otros que a su vez traen a los suyos. Y todos quieren permanecer cuando el jefe desaparezca. Es natural que sea así"

Para Mujica, el burocratismo tiene que ver con "el sentido de pierna", un concepto "aceptable desde el punto de vista humano, pero inaceptable desde el ejercicio del gobierno".

 Puso como ejemplo a un "ministro fallecido" -cuyo nombre no dio a conocer- que durante su mandato contrató rápidamente a dos sobrinos. Cuando los legisladores lo increparon por el episodio, el funcionario explicó: "quedaron huérfanos hace poco. No podía dejarlos desamparados".

"Humanamente se puede compartir, pero no desde el punto de vista de los procedimientos", agregó.

El único "antídoto" o "vacuna" es "la inteligencia" y "cierto sentido de la rotación sin que eso suponga jugar a la ruleta", explicó Mujica.

El presidente dijo que, pese a las quejas por el recambio de figuras en el gobierno. "Hay un consenso generalizado contra el corporativismo"

El mandatario recordó las leyes aprobadas contra el ingreso de funcionarios públicos, quienes luego "entraron por la ventana" para ser tomados en la plantilla. "Todo terminó en una risa", afirmó.

También comentó que "cierto ministro" -cuyo nombre tampoco mencionó- decidió que los ingresos fueran por concurso, pero al poco tiempo descubrió que los concursos se hacían pero sólo los ganaban personas que él conocía de su sector político.

"El mejor dirigente no es necesariamente el que hace más, sino el que forma equipos para que lo sustituyan con ventaja", aseguró.

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