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En 93 días, murieron 29 personas en rapiñas y copamientos

Un informe del Ministerio del Interior había advertido en marzo que los cambios en la Jefatura de Policía provocarían un aumento de los delitos violentos.

 

En marzo de 2011, un uruguayo moría cada 600 rapiñas. Estos números fueron presentados en marzo por el director del Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, Javier Donnangelo. Mirá acá la entrevista con Subrayado

Sin embargo, este 2012 cambió la tónica de las estadísticas. En 93 días, hubo 36 homicidios, 29 de los cuales ocurrieron en rapiñas y copamientos, según un informe divulgado hoy por Últimas Noticias.

El último caso es el de Carlos Sebastián Machado, de 38 años, un vecino de San Carlos que ayer estaba casualmente visitando a un amigo en una distribuidora de José Belloni y Domingo Arena. Por querer defender a los 12 clientes que estaban dentro del negocio recibió cuatro balazos que terminaron trágicamente sus vacaciones de Semana Santa.

Las estadísticas habían dado avisos a la Policía de que se trataba de un lugar peligroso. La distribuidora había sufrido cinco asaltos en tres meses.

Unos once delincuentes fueron abatidos en ese mismo período, lo que marca el enfrentamiento entre quienes emprenden la tarea de robar con violencia y quienes deben repelar la agresión, ya sean ciudadanos o policía.

El Ministerio del Interior había advertido en un informe interno del mes de febrero que los cambios en el sistema de vigilancia -más descentralización, más policias en la calle, geolocalización de delitos- iban a mejorar la respuesta pero también iban a provocar delitos más breves y más violentos, y un incremento precisamente de rapiñas y copamientos. Podés leer el informe acá

En ese sentido, la zona 3 de Montevideo -Piedras Blancas, Punta de Manga, Palomares-  es la que más homicidios ha registrado. En marzo, la zona 4 - La Teja y Cerro- ha visto incrementada sus estadísticas, según Últimas Noticias.

Según un informe de enero de 2012, los ciudadanos pobres tienen más posibilidades de ser víctimas de delitos que los de mayores recursos. 

Para el gobierno es parte de un fenómeno mundial, del que Uruguay no es una excepción. Ya no es un sencillamente un problema de marginalidad, no al menos en un país que tiene 6% de desocupación.

El director nacional de Policía, Julio Guarteche, reconoce que en este escenario, lo delincuentes se sienten más cómodos. Cuando van a robar, dice el policía, se manifiesta en forma más marcada el principio de acción y reacción.

El jerarca asegura que una posible solución para este auge de la violencia interpersonal es la urgente aprobación de la Ley de Tráfico y Tenencia de Armas.

El texto se encuentra a consideración de la Cámara de Diputados.

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