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El rol de las academias de conducir

Dentro del espectro de posibilidades para ayudar a bajar la siniestralidad, las academias de conducir ¿son hoy el ámbito adecuado para este fin?

Dentro del espectro de posibilidades para ayudar a bajar la siniestralidad,  las academias de conducir ¿son hoy  el  ámbito adecuado para este fin?

Esta es una pregunta que muchos nos hacemos cuando se trata de obtener el permiso de conducción.

Desde nuestro punto de vista, es uno de los más importantes. 

Para cualquier política de seguridad vial que se quiera implementar, las academias de conducir deben ser el primer eslabón de una cadena de prevención de los siniestros de tránsito.

Claro que para funcionar una escuela de conductores debe además cumplir con unos requisitos mínimos que son exigidos por la IMM, y que deben abarcar desde un vehículo en condiciones  para impartir las clases prácticas, un instructor,  un local adecuado para las clases teóricas y contar con la habilitación y registro del MEC., además de la  inscripción en el BSE, BPS. DGI etc.

Todo aquel que quiera entrar en el ámbito de la vía pública, debe poseer unos conocimientos tales, que le pongan a salvo de errores  que lo transformen en suicida u homicida.

Los tiempos han cambiado. El parque automotor, la cantidad de personas que necesitan de un modo u otro trasladarse, se ha visto aumentado de tal modo que las exigencias de dominio vehicular se hace imperiosa.

Uno de los aspectos más importantes es el de las clases teóricas, que deben ser impartidas obligatoriamente.

 En ellas se deben establecer unos contenidos de seguridad vial, que expliquen no sólo la normativa nacional sino además,  los peligros del tránsito.  En ellas se brindan las herramientas necesarias para enfrentar una actividad del altísimo riesgo.

Es una  forma de impulsar una actitud positiva al incorporarse al sistema del tránsito, de manera de evitar males mayores que estamos padeciendo, a causa de la ignorancia, desidia o negligencia del actor.

Desde la época de la motorización, siempre se pensó que lo más importante era enseñar a dominar la máquina.

Hoy lo que hay que enseñar a dominar es la actitud del conductor. Su autorregulación dentro del sistema. Y eso se educa Ya no se discute.

Otro de los elementos  importantes a la hora de comenzar la preparación de un aspirante es conocer el destino de su interés por obtener la licencia de conducir.

Este aspecto debe ser tenido en cuenta para planificar el proceso de enseñanza que puede ser diferente según el caso. Puede ser para cumplir con una meta personal; por trabajo, como medio de transporte familiar, y para cada uno hay una estrategia  que se debe aplicar en función del carácter, perfil  y objetivo del aspirante.

En nuestro país el sector no está todavía muy bien organizado más allá de algunas iniciativas. Falta mucho camino por recorrer en una función que deberá considerarse un servicio público.

Y se debe entender la importancia que tiene preparar a un aspirante para que sea un conductor seguro.

Asimismo se deben tener de parte de las autoridades unas normativas claras de regulación, unificada a todo el país al igual que el tipo de pruebas teóricas y prácticas apropiada a las exigencias que impone situación de siniestralidad vial actual.

A este respecto debemos mencionar con beneplácito que existe  gran preocupación por parte de los Sres. Directores de Tránsito, quienes se encuentran realizando reuniones determinando algunas medidas como ser la confrontación de datos sobre las alcoholemias positivas. En buenahora.

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