Leo Fariña, hasta ahora conocido como el excéntrico millonario casado con la modelo Karina Jellinek, resultó ser el “valijero” de operaciones financieras de amplio alcance.
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El desvío uruguayo de la "ruta del dinero K" bajo investigación
Su boda con Jellinek en 2011 le atrajo mucha prensa. En esos inicios de alto perfil realizó unas fiestas en Punta del Este para lo cual rentó aviones de Pluna.
Según los dos informes divulgados por el periodista Jorge Lanata en Periodismo para Todos (PPT), Fariña era el hombre que abría sociedades anónimas en Uruguay a nombre de Lázaro Báez y su hijo, Martín.
También era el hombre que trasladaba el dinero desde Santa Cruz a Buenos Aires y de allí a Panamá y a Suiza, entre otros países fiscales. Ahora la prensay la justicia argentina se pregunta cómo empezó su fulgurante carrera en el mundo de los negocios.
Hasta hace poco tiempo, Fariña era un muchacho de clase media argentina, nacido en La Plata, estudiante de Ciencias Económicas.¿Cómo pasó a tener un apartamento en Barrio Parque, donde viven Susana Giménez y Mirtha Legrand, entre otras celebrities? ¿Cómo se convirtió en el "cerebro" de la mator operación de lavado de dinero conocida, tal como confió en una entrevista con Lanata?
¿Quién fue el padrino laboral del polémico contador? El empresario argentino Carlos Molinari, conocido aquí por su interés en Pluna, quien desembarcó en Uruguay en una nota de tapa del diario La República donde se lo mostraba en una foto junto a Barack Obama.
Las negociaciones por Pluna no dieron sus frutos, pero Molinari sigue con intereses inmobiliarios en Uruguay, sobre todo en Canelones y Maldonado.
Fariña fue un empleado más que calificado de su empresa, a tal punto que Molinari pagó la boda con Jellinek. Según el diario Perfil de Buenos Aires, puso 1.6 millones de pesos en cheques para la fiesta, llevó a la modelo en su auto a la iglesia y hasta se dio el lujo de sentarse en la mesa de los novios. En la foto que acompaña esta nota, Fariña y Jellinek se besan, mientras Molinari los mira desde un sitio privilegiado de la fiesta.
Desde el entorno de Molinari se informó que Fariña era muy eficaz trayendo negocios a la empresa. El valijero cobraba en esa unos 6.500 pesos argentinos en blanco, pero se llevaba bastante más a comisión por los negocios que arrimaba.
De todos modos, el sueldo no daba para los autos Ferrari o Porsche con los que se solia verlo en la noche porteña. Lo que explicaba la condición dea gerente de un rent-a-car perteneciente a Molinari, al mismo tiempo que atendía algunos negocios de él en Miami y otros países.
Fue el joven financista Federico Elaskar, el otro imputado de la causa de lavado, quien le presentó a Molinari y luego lo llevó a “la ruta del dinero” que ahora se investiga en tribunales argentinos.
Sin embargo, el salto cuantitativo de Fariña fue al ingresar en el circulo de confianza de Lázaro Báez, el empresario de Santa Cruz a quien las investigaciones de PPT señalan como el socio y testaferro de Néstor Carlos Kirchner.
Báez era un empleado de rango inferior del Banco Santa Cruz a principios de los 90. Cuando Kirchner llegó a la presidencia lo nombró titular de la institución. Desde entonces su patrimonio se multiplicó en progresión geométrica, especialmente desde a privatización del banco. Hoy es dueño de campos, medios de comunicación, hoteles y empresas petroleras. Es además el constructor más importante, ganador pertinaz de todas las licitaciones oficiales de la última década. Su fortuna es incalculable. Sus responsabilidades también: fue el encargado de construir y custodiar el mausoleo dedicado al exmandatario.
Según datos brindados por Lanata, en una sola operación Fariña trasladó 55 millones de euros procedentes de la factoría Báez en bolsas de arpillera desde la casa paterna de La Plata. El dinero no se contaba; se pesaba. Y luego se trasladaba en aviones al destino predeterminado.
El marido de Karina Jellinek conoce al dedillo la operativa. El circuito constaba de una sociedad anónima creada en Panamá y radicada en Belice. La off shore tenía una cuenta en el banco Lombar Odier de Suiza.
La firma abierta en Panamá se llama Teegan Inc y para ello contaron con los buenos oficios de otro marido mediático: Fabián Rossi, esposo de la vedette Liliana Calabró.
Teegan Inc tiene sucursal en Uruguay con dirección conocida: Complejo World Trade Center, oficina 228.
En la investigación también se mencionan otras empresas abiertas en Montevideo como Haltross Company, según destaca hoy El Observador. Las páginas web de Haltross y Teegan eran muy parecidas, indica la crónica. Lo eran porque una vez que salieron a luz pública fueron levantadas de internet. La lista se completa con otras firmas como International Factoring, Meteoro Company, Latin Aereo Trading Corp., Pincos Factoring. Llamativamente todas figuran con la misma dirección del WTC.
Precisamente, los diputados argentinos Graciela Ocaña y Manuel Garrido quieren saber quiénes asistieron a Fariña en la apertura de esas empresas de papel.
Para entonces, el precio de los servicios prestados de Fariña ya era otro. Y Fariña finalmente pudo comprarse los autos que antes alquilaba y usaba en beneficio propio, los mismos que sacaba -como “travesura”- del rent-a-car de su padrino Molinari.
La pregunta que muchos argentinos se hacen es si la presidenta Cristina Kirchner estaba en conocimiento de estos hechos, especialmente cuando tanto ella como su difunto esposo basaron su plataformas electorales en la lucha contra las grandes corporaciones y los paraísos fiscales.
Foto: Cedoc-Perfil
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