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Con su salida, Rosadilla confirmó rumor post-caducidad

Ante los diputados adujo problemas de salud y "cosas de la vida". Su gestión dejará innumerables desafíos para el poder civil al mando de la corporación armada

El dirigente de la Corriente Acción y Pensamiento - Libertad (CAP-L) reconoció que finalmente se irá del gobierno ante la Comisión de Defensa de Diputados.

Aunque se esgrimen razones personales, a nadie en el sistema político se le escapa que la renuncia se trata también de un gesto de apoyo al líder de su sector, Eleuterio Fernández Huidobro, quien dejó su banca en el Senado luego de las confrontaciones por la Caducidad.

Este martes, Luis Rosadilla compareció para dar explicaciones por la acusación de acoso sexual de un funcionario contra un asesor directo.

"Es la última vez que me van a ver por acá", les comentó casi al pasar a los diputados. El colorado José Amy le preguntó por qué. El ministro optó por un mensaje elíptico. "Son cosas de la vida", dijo, según la crónica del diario El País publicada hoy.

Significativamente, el presidente Mujica utilizó el otro día la misma expresión cuando le preguntaron sobre nuevos cambios en el gabinete. Tras la remoción de la ministra de Desarrollo Social, Ana Vignoli, el presidente reconoció que habría cambios y lo explicó así: "son cosas de la vida". En las últimas semanas, Rosadilla debió ausentarse del ministerio una vez más aquejado de problemas de salud. Los médicos le pidieron que bajara los niveles de tensión.

Hace unas semanas, falleció el ex subsecretario de Defensa, Gabriel Castellá, compañero de fórmula en la secretaría de Estado. Rosadilla decidió apelar al socialista Jorge Menéndez, ex diputado y ex integrante de la Comisión legislativa de Defensa, para asegurar la continuidad en la gestión.

Aunque habrá otros, se cierra así un período crucial en la historia de Rosadilla, un modesto maestro de panadería residente en el lejano oeste montevideano, que en los últiomos años se convirtió en un animador político de primera línea.

 Si bien era conocido en círculos políticos desde mucho antes, los montevideanos pusieron los ojos en "El ratón" Rosadilla en la previa a las elecciones de 2005.

Su nombre sonaba como candidato a la Intendencia de Montevideo. Fue una candidatura fugaz debido a que sus primeras afirmaciones públicas sembraron el alerta entre los montevideanos que viven de avenida Italia hacia la costa sureste.

 Consultado sobre su política tributaria ante una eventual gestión municipal, Rosadilla se pronunció por gravar a los sectores más pudientes de la población. "Es que todos miramos la realidad desde la ventana de la casa de uno", explicó en el programa Código País de Canal 12.

Casi inmediatamente su candidatura dejó lugar a un candidato menos estridente como el ex decano de la Facultad de Ciencias, Ricardo Ehrlich, quien ganó las elecciones evitando toda confrontación entre clases sociales.

Las relaciones cercanas entre tupamaros y la logia Tenientes de Artigas, que comenzó en los años de la guerra sucia y se afianzó durante los años 90, puso a Rosadilla en la primera línea de diálogo cívico-militar.

 Por eso no causó extrañeza que el presidente electo en 2009 José Mujica buscara apoyarse en él cuando tuvo que determinar el nombre del ministro de Defensa.

Rosadilla llegó al edificio de la avenida 8 de octubre con la idea de transformar el clima interno. Según fuentes castrenses eliminó staff militar del edifico sede y lo sustituyó por civiles vinculados mayormente a su sector político.

Ahora, el ministro saliente deja varios desafíos en curso, entre otros el mantenimiento del Consejo de Seguridad Nacional, inaugurado en mayo último.

Uno de los primeros trabajos que se elaborará es un informe conteniendo hipótesis sobre amenazas y conflictos en donde pueda verse envuelto el país, documento que será elaborado por la dirección de Política de Defensa.

 El Consejo de Defensa Nacional (CodenaJ es un organismo creado por la ley marco de la Defensa Nacional en 2010.

 Rosadilla dejará también unas Fuerzas Armadas en situación comprometida presupuestalmente y con el poder político en pronuncianda bajante.

El gobierno de Tabaré Vázquez asumió con 32.000 integrantes en las Fuerzas Armadas, y hoy las tres armas tienen menos de 28.000 integrantes. La mitad forman parte del Ejército, de donde saldrán más del 80% de los recortes. Ante de fin de año, deberá haber 1.000 integrantes menos. Sobre la base de esta lógica de contratos rescindidos, retiros y nuevas vacantes se han ido generando recursos económico-financieros para subir los salarios de los sectores más sumergidos, especialmente del personal subalterno.

En setiembre de 2010, los técnicos de las Fuerzas Armadas entregaron a los asesores del ministerio de Defensa una propuesta que consiste en aumentar 25% el sueldo al personal subalterno, 20% del grado de cabo al de coronel, y 15% de incremento para los generales.

Mil vacantes representarían unos $88 millones  más para salarios, según estos cálculos. La propuesta final es reducir 3.000 militares más en un lapso de cinco años, dijeron a Subrayado fuentes militares.

Para el sucesor de Rosadilla también quedará la resolución del próximo comandante porque  Jorge Rosales pasará a retiro en setiembre.  Será un momento crucial ya que la elección llegará en medio de problemas entre el generalato -hay ocho sancionados a partir de la visita al militar procesado, Tranquilino Machado- y el comandante en jefe. Uno de los generales con aspiraciones al puesto, Luis Pérez, era el vocero del grupo y había tenido duros altercados con Rosales, el último de los cuales ocurrió con motivo del Bicentenario del Ejército.

Rosadilla también quedará en la historia por ser ministro durante la divulgación del amenazante ¿video? militar atribuido al "Ejército de Liberación Nacional", el cual llegó a manos del presidente José Mujica por vías todavía no aclaradas y que  despertó cruzadas suspicacias entre los servicios de inteligencia.

El supuesto grupo militar advirtió que realizaría, entre otras acciones desestabilizadoras, la liberación a los militares procesados por delitos de lesa humanidad en la Unidad 8 de Domingo Arena.

 La situación trajo como consecuencia la cuerda floja para el novel coordinador de Inteligencia, Augusto Gregori, un ex tupamaro cuyo cargo estuvo en tela de juicio desde que asumió en abril de 2010. Gregori fue removido el 31 de marzo, y resultó retomado provisoriamente horas después por un plazo de 30 días, so pretexto de una ronda de conversaciones con todas las bancadas políticas. Pese a haberse vencido el plazo, Gregori sigue en su cargo. Será un tema para el próximo ministro.

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