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“Yo robo, no mato”, declaró ante el juez Yiyo, el asesino de Wilson Coronel

La policía sabía que no iba a confesar el crimen debido a su historial de alta peligrosidad y por ello reunió profusas pruebas en su contra.

“Yo robo, no mato”, declaró el homicida de Wilson Coronel en la sede judicial cuando se negó a mirar la fotografía del policía asesinado el pasado 10 de julio en la pizzería de 26 de Marzo y Buxareo. Según informó el Fiscal Leonardo Morales a Subrayado, el delincuente jamás llegó a admitir la autoría del crimen, pero varios elementos probatorios lo ubican en la escena del hecho.

El punto de partida para dar con el autor fue la reconstrucción que hizo la policía del recorrido de la moto utilizada para el homicidio de Wilson Coronel, de 43 años.

Ese día próximo a la 1 de la madrugada, Odemar Jerar Fagúndez Costa alias “Yiyo” de 39 años llegó en una moto roja a la pizzería de Pocitos con una pistola 9 mm.

Con su rostro semicubierto amenazó al personal y ejecutó al policía que trabajaba como 223 en el bar al percatarse de que había extraído el arma.

Esa madrugada se robó 10 mil pesos.

En base al testimonio de testigos protegidos que habían sido víctimas del mismo delincuente, la policía tomó imágenes de cámaras públicas y privadas y logró reconstruir el recorrido del homicida desde Pocitos hasta su casa, en el Cerrito de la Victoria.

Se trataba del mismo delincuente que días previos al homicidio de Wilson Coronel había cometido otro crimen con la misma arma de fuego, según surgió del cotejo balístico.

Alias “Yiyo” fue plenamente identificado por las huellas que dejó en la bicicleta con la que huyó de la policía tras asaltar una panadería y tirotearse con efectivos que lo seguían, detalló la fiscalía.

Con esta serie de elementos en su poder, la jueza de penal Marcela Vargas ordenó allanar varias viviendas del complejo de Chimborazo y General Flores, donde residía el buscado.

El viernes de mañana efectivos de la Dirección de Información Táctica con el apoyo de otras divisiones irrumpieron en el barrio y lograron detener al autor del homicidio. Anteriormente el caso había estado a cargo de otra unidad policial y en ese marco se había detenido a un joven de 19 años que nada tenía que ver con el crimen.

A partir de ahí el procedimiento le fue encomendado a una unidad especial. La detención fue registrada por drones del Ministerio del Interior. El delincuente intentó escaparse al verse rodeado, pero fue detenido en las inmediaciones de su casa.

Tras la audiencia judicial, el fiscal Leonardo Morales pidió procesar con prisión a Odemar Fagúndez por 4 delitos de homicidio, dos en tentativa y dos de rapiña, una sin consolidar.

La jueza Vargas resolvió a ultima hora de la tarde del sábado procesarlo con prisión por tres delitos de homicidio, uno de ellos muy especialmente agravado y otro en grado de tentativa, dos rapiñas especialmente agravadas por el uso de arma de fuego y un delito de atentado.

El jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Pérez, admitió que la identificación del homicida de Wilson Coronel fue un trabajo complejo que fue posible gracias a la conjunción de varias áreas de la policía.

La policía sabía que el autor no iba a confesar el crimen fácilmente debido a su historial delictivo de alta peligrosidad y por ese motivo reunió suficientes pruebas en su contra: imágenes, pericias balísticas y huellas.

En ese sentido, el jefe de Policía de Montevideo destacó el rol que tuvo la unidad de videovigilancia del Ministerio del Interior en la investigación que permitió identificar al homicida de Wilson Coronel.

La Unidad de Videovigilancia de la policía se encarga de recopilar y analizar imágenes de distintas cámaras, ya sean las del Ministerio del Interior, Intendencia o privados con el objetivo de aportar a la aclaración de distintos hechos delictivos.

En este caso, su labor fue determinante puesto que marcó el recorrido que hizo el homicida antes y después del crimen, hasta ubicar su zona de residencia.

Por su parte, Policía Científica pudo probar que el arma con la que mató a Wilson Coronel fue la misma que usó en otros hechos delictivos.

Posteriormente se lo identificó plenamente a partir de las huellas que dejó en una bicicleta cuando huía de la policía.

PERFIL DEL HOMICIDA. Odemar Jerar Fagúndez Costa alias “yiyo” de 39 años registraba 8 antecedentes penales por hurtos y rapiñas motivos por los cual había estado varias veces en la cárcel, pero desde 2015 estaba en libertad. 

El 10 de julio ejecutó al policía Wilson Coronel en un bar de Pocitos en el marco de una rapiña.

Unos días antes, el 26 de junio, y según surge del pedido fiscal, alias “Yiyo” asesinó de un tiro en la cabeza a otro hombre en el Cerrito de la Victoria en el marco de un ajuste de cuentas.

Esa misma noche le dio siete balazos a otra persona. Todo con la misma pistola 9 mm con la que mató al policía.

Ocho días después de ejecutar de dos balazos a Wilson Coronel, el 18 de julio, el delincuente asaltó una panadería de Piccioli y Los Stud, pero el comerciante lo enfrentó con un arma y el autor no logró consumar la rapiña.

El 26 de julio, asaltó otra panadería en Possolo y General Flores. Usó una bicicleta de color naranja y negra y se llevó 500 pesos. En esta instancia fue perseguido por la policía con la cual intercambió disparos.

Logró fugar, pero dejó la bicicleta en el lugar junto a una mochila con dinero y allí sus huellas.

La prueba balística confirmó que el arma usada es la misma en todos los delitos (dos homicidios, una tentativa y dos rapiñas) aunque ésta no fue incautada.

El fiscal del caso pidió la realización de una pericia psicológica para determinar el perfil y grado de peligrosidad del procesado.

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