Única queja de Paul: los ruidos de la obra del estacionamiento

A pesar de los ruidos, el ex Beatle se confesó "encantado" con Uruguay. Cientos de fans pudieron saludarlo cuando se retiró rumbo a Paraguay, donde sigue su gira.

 

Paul McCartney ha declarado a sus más cercanos colaboradores que está "encantado" de sus horas en Uruguay. A tal punto, que su partida, que estaba prevista para las primeras horas de la tarde se retrasó y recién se concretó en la nochecita de este lunes.

Pero no podían ser todas maduras. Alguna queja tenía que haber. Y la hubo. Paul se quejó este lunes por la mañana por los ruidos generados por los martillos neumáticos de los obreros que trabajan en las obras en el estacionamiento del Sheraton, por la calle Víctor Soliño y también por Solano García.

Un buen número de obreros llegó temprano a trabajar, pasadas las 7 de la mañana, como todos los lunes. No tenían instrucción contraria así que comenzaron con su labor matinal, como todos los días, aunque de tanto en tanto preguntaban a los periodistas y fans que estaban apostados tras las vallas a qué hora se iba la estrella.

"Paul está tranquilo y contento en Uruguay, esa es la verdad", dijo una fuente de la organización consultada por Subrayado. Y todo parece indicar que sí. Salvo por el repiqueteo de los obreros.

FANS AGRADECIDOS. McCartney se mostró muy amable con el público uruguayo durante toda su estadía. Saludó en varias ocasiones a los fans y siempre con una sonrisa. Decenas de personas se reunieron en la puerta del hotel Sheraton este lunes, para intentar acercarse o simplemente verlo. Y muchos cumplieron con su sueño.

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