Lágrimas y gozos: la resurrección del capitán Thiago Silva

Sentado en una pelota multicolor, con lágrimas embadurnando su rostro, Thiago Silva esperaba la dramática definición por penales ante Chile del Mundial-2014. Siete años después, fortalecido, el zaguero brasileño se reencuentra con la selección que lo hizo llorar y perder la capitanía de Brasil.

Sentado en una pelota multicolor, con lágrimas embadurnando su rostro, Thiago Silva esperaba la dramática definición por penales ante Chile del Mundial-2014. Siete años después, fortalecido, el zaguero brasileño se reencuentra con la selección que lo hizo llorar y perder la capitanía de Brasil.

"Thiago, no es el momento de bajar la cabeza, es el momento de mostrar firmeza", le pedía el comentarista brasileño en la transmisión de televisión de aquella tarde de 28 de junio de 2014 en Belo Horizonte. El entonces zaguero del PSG liberaba sus emociones segundos antes de que empezaran los cobros desde el punto blanco.

La definición fue 'verdeamarela' y los anfitriones se clasificaron a cuartos de final de la Copa Mundo, esa en la que, en semifinales, sufrieron un histórico 7-1 ante Alemania que los acompaña hasta hoy...pero esa es otra historia.

La 'torcida' cuestionó con dureza los sentimientos de Thiago, de 29 años en esa época. Esperaban un líder inquebrantable que espantara cualquier fantasma de Maracanazo. "El sufrimiento fue irreparable", confesó años después Belle, esposa del defensa.

El dolor aumentó con la llegada de Dunga al banquillo de la 'Seleçao' tras la deshonra en el Mundial. El mítico exvolante le entregó el brazalete a Neymar, un golpe de Estado denunciado públicamente por Thiago y silenciado por el nuevo entrenador con un topetazo de mesa. "Nadie es dueño de nada", dijo el DT.

Siete años después, y sin Dunga, el zaguero se reencontrará con los chilenos en un enfrentamiento mata-mata, esta vez en cuartos de final de la Copa América de Brasil. La cinta, que comparte con Marquinhos y Casemiro, posiblemente estará de regreso a su brazo izquierdo el viernes en el estadio Olímpico Nilton Santos, en Rio de Janeiro.

"Uno no se programa para emocionarse. Sucede de una forma natural. Quedé muy marcado, de forma negativa, por ese episodio contra Chile, pero hoy estoy tranquilo. Fue una tristeza muy grande durante un tiempo, pero sirvió de aprendizaje, sirvió para prepararme para los siguientes objetivos", dijo este miércoles.

- El resurgir -

Desde el agua salada derramada en el Mineirao hasta hoy corrió mucha agua dulce por la vida de Thiago Silva, el jugador más veterano, con 36 años, de la poderosa selección de Tite.

Su pasó de ocho temporadas por el Paris Saint Germain se saldó con 25 trofeos de liga, copa o supercopa francesas, además de la Copa América-2019 alzada con la 'Canarinha'.

En el Chelsea, adonde recayó el año pasado, se desquitó de la final de la Champions League-2020 que perdió con el once parisino ante el Bayern Múnich. Vestido de azul consiguió su primer título internacional de clubes al arrebatarle la orejona al Manchester City en mayo pasado, pese a que salió temprano del encuentro por lesión.

En París "fue un capitán absolutamente confiable para mí desde el primer minuto en que entró. Una vez que forma parte del equipo, es 100% parte del equipo, 100% profesional y un tipo muy emotivo", dijo el entrenador del Chelsea, Thomas Tuchel, con quien también compartió en el PSG.

El equipo inglés, donde también ha portado la 'C', le renovó el contrato hasta 2022 y Thiago proyecta una carrera longeva como la del legendario Paolo Maldini, que incluya la participación en el Mundial de Catar-2022 al que Brasil camina a velocidad de bólido.

En el entretanto, mientras afianza la zaga brasileña con sus sucesores Marquinhos y Eder Militao, el central estudia para convertirse en entrenador, un camino que exjugadores de una generación cercana a la suya empiezan a recorrer con más o menos éxito.

Por lo que dice, aún tiene tiempo para preparar las guerras que lo esperan en los banquillos. Por ahora, más maduro y asentado, centra su atención en la batalla que lo puede acercar a un nuevo trofeo.

"El juego contra Chile no va a ser una revancha, no voy a pensar en lo que sucedió. Eso ya quedó atrás. Hoy tengo más experiencia, sé por quién llorar, por quién derramar lágrimas. Si sucede, sucederá de forma natural" asegura. "Lo importante es que sigo en la selección, sigo con orgullo, sigo motivado. Eso es lo que más importa".

raa/ma

FUENTE: AFP

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