El 12 de marzo comienza el juicio oral en Maldonado por el asesinato de Edward Vaz

Por el caso están detenidos la exesposa de la víctima, un exnovio de ella, y su mejor amiga, un exempleado y los dos sicarios de Montevideo

EL 12 de marzo tendrá lugar en Maldonado el juicio oral por el caso de Edward Vaz, un profesor de inglés cuyo asesinato en 2018 fue encargado por su expareja, una mujer que regenteaba una casa donde ofrecían fiestas sexuales en la zona de Beverly Hills, Punta del Este.

Así lo establece un escrito del juez Diego González Camejo.

La hipótesis de la fiscal, Silvia Naupp, es clara: Vaz resultó muerto en manos de sicarios a raíz de un reclamo de dinero que él le iba a realizar a Lulhuky Moraes, con quien Váz tuvo una larga relación.

Se habían separado en 2005 y siguieron bajo el mismo techo hasta 2015.

Vaz, de 45 años, le había anunciado a Lulhuky que recurriría a la justicia para pedir su parte de una serie de bienes en comùn.

De acuerdo a la acusación, Moraes, su nueva pareja Mauro Machado y una amiga, Leticia Giachino, idearon un plan para matarlo, para lo cual contrataron a dos delincuentes de Montevideo.

Uno de ellos cobró 3 mil pesos por engañar a Vaz y tenderle una trampa (una supuesta emergencia), en tanto el otro cobró 7.000 pesos por dispararle, según surge del expediente al que tuvo acceso El País.

Los abogados de Moraes y de Giachino ponen en duda todo. se trata de los penalistas Victor Della Valle, Carlos y Alejandro Balbi.

En tanto, los defensores de los sicarios también se afilian a la teorìa de que no hay pruebas suficientes para incriminarlos.

Daniel Burgos y Martín Etcheverry, abogados de la familia de la víctima, suscriben la versión de fiscalía.

Durante la década que estuvieron en pareja, Edward Vaz y Lulhuky Moraes compraron varios bienes.

Esto se reflejaba en uina sociedad anónima (Hemtin SA), tres coches (Toyota Hilluz 2008, Chevrolet captiva sport, Mercedes Benz SL 350, un apartamento en la torre Yoo, cuentas bancarias por 1.25 millones de dólares, y dos terrenos.

En 2016, la mayoria de esos bienes fueron vendidos a Giachino, la amiga de Moraes.

Sobre uno de los terrenos se edificó la residencia "Gypsy Queen", en tanto el dinero depositado en cuentas fue obtenido de la venta del chalet a un empresario brasileño.

Lulhuky Moraes era conocido como la "reina gitana" que daba nombre a la casa, y en efecto ella pertenece a una familia de origen gitano afincada en Maldonado desde hace años.

En Beverly Hills se desarrollaban fiestas sexuales a la que eran invitados muchos turistas y personalidades de PUnta del Este.

Durante un período de tiempo, Vaz participó de las actividades como barman y mozo. Luego, en otro periodo, permaneció en la finca ajeno a lo que sucedía junto a los hijos de la pareja.

En 2015 Vaz dejó de vivir con Moraes y ella comenzó una relación con Mauro Machado.

Este hombre -según la fiscalía- fue el encargado de ejecutar el plan de asesinato.

Fue el que dio instrucciones a un jardinero que trabajaba para Moraes, quien tenía la misión de ir a buscar a los sicarios y ubicarlos en la escena del crimen.

Machado también se encargó de darle celulares a todos los que participaron de la agresión.

Contrató a un amigo por 5.000 pesos para que fuera parte del plan, y que pagó los 7.000 y 3.000 pesos a los sicarios.

Uno de ellos debía tocar el timbre en el apartamento de Vaz y alertarlo de algo que le estaba pasando a sus hijos supuestamente.

De ese modo lograron que el profesor saliera a la calle donde lo estaba esperando el otro sicario.

Vaz cayó herido de un balazo en el cráneo.

Los dos asesinos huyeron en un auto conducido por el empleado de Lulhuky Moraes. Según El país, un testigo los siguió y resultó fundamental para develar la trama.

La fiscal pidió para Moraes 30 años por coautoría de homicidio. También pidió una pena igual para Mauro Machado. A su vez, solicitó 10 años para Giachino por su complicidad.

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