Nacional

Así se gestó la balacera en la plaza de Santa Lucía según los procesados

El juez de la causa dispuso el procesamiento con prisión de 11 de los hinchas de Nacional. Hay cuatro jóvenes más requeridos.

En la noche del 28 de setiembre Santa Lucía fue escenario de un hecho de sangre. Un grupo de hinchas de Peñarol festejaba el cumpleaños de su club en la plaza de la ciudad, cuando fueron atacados por un grupo de hinchas de Nacional que se desplazó hasta el lugar a tales efectos.

11 hinchas de Nacional fueron procesados, un adolescente fue derivado a la justicia de menores, y 4 están requeridos. El auto de procesamiento relata la forma en que sucedieron los hechos.

Esa noche, el grueso del grupo de hinchas de Nacional estaba en la Sede del Club Nacional de Fútbol, en un evento del colectivo 7411.

Dos de los indagados no estaban en el club, sino que según declararon ante el juez del caso, estaban recorriendo Montevideo en busca de banderas de Peñarol, sin éxito, hasta que fueron invitados a ir a Santa Lucía.

TRES AUTOS. Hacia Canelones salieron tres autos. El chofer de uno ellos había sido contratado a través de la red “Somos Barrio”. Dos de los jóvenes que llegarían a la plaza de Santa Lucía en ese auto fueron levantados en la ciudad de Canelones.

En otro de los autos iba el portador de una de las armas. El joven de 24 años de edad confesó que portaba un arma calibre 22 con balas de salva, que había comprado en la feria de Piedras Blancas.

En el mismo vehículo iba un menor que también portaba un arma, que le había sido otorgada por un joven en la esquina de la sede de Nacional, según declaró en la indagatoria.

Además del arma calibre 22 con salvas, el arma que tenía el adolescente, que le había sido otorgada por otro joven que también tenía un arma y que está requerido, había un cuarto joven con un arma en Santa Lucía.

Según declaró, el joven de 22 años estaba en la Sede de Nacional cuando un grupo de hinchas de la barra brava lo intimidó para que los acompañara a Santa Lucía.

Los indagados admitieron que la incursión en Santa Lucía para “robar los trapos” de Peñarol había sido planeada por Whatsapp entre algunos de los que fueron. 

Otro admitió que fue con un bate de béisbol a Santa Lucía, “por si se armaba lío”.

En la plaza, los hinchas de Peñarol que festejaban habían colocado tres banderas. Hacia allí se dirigieron los jóvenes de Nacional que habían llegado en los autos que partieron de Montevideo.

BALACERA. Los recién llegados comenzaron a tirar balazos, produciendo una estampida, y en ese momento fue que tres jóvenes de Peñarol resultaron baleados.

Aparentemente, en el instante antes de comenzar la trifulca, el grupo de Peñarol y el de Nacional estaban en la plaza. Los de Nacional escucharon una detonación, y asumiendo que era de un arma de los de Peñarol, empezaron a disparar.

En medio del altercado los hinchas de Nacional descolgaron una de las banderas que estaba en la plaza, de 4 metros de largo, y uno de los indagados huyó corriendo hacia los autos con ella bajo el brazo.

HUIDA. En los tres autos los jóvenes eran esperados por los choferes que facilitaron la huida.

La bandera quedó en la casa de uno de los que había sido levantado en Canelones de camino a Santa Lucía, para evitar que fueran descubiertos por la policía en la ruta.

El joven de 20 años advirtió que dentro de la bandera había un arma, y tras avisar a sus compañeros que fueran a buscarla porque él no la quería en su poder, quemó la bandera y tiró el arma al río.

El joven fue increpado y amenazado luego por el verdadero dueño del arma, que fue el que le dio un arma al menor en la esquina de la sede de Nacional, y que lo increpó por haberla tirado. A raíz de esto, el joven canario se borró de todas las redes sociales y dejó de asistir a los partidos de Nacional.

Por su parte, el adolescente involucrado dijo al juez que tiró el arma en la cantera de Suárez.

COCAÍNA. Cuando realizaron la allanamientos correspondientes, la policía encontró dos balanzas de precisión en la casa del mayor que portaba el arma calibre 22, que tenían restos de cocaína.

El joven admitió que había comprado la cocaína, y que había consumido junto a otro de los indagados en la sede de Nacional antes de salir a Santa Lucía.

PROCESADOS. Tras esta reconstrucción de los hechos, el magistrado solicitó los procesamientos con prisión por coautoría de dos delitos de homicidio en grado de tentativa en reiteración real con un delito de lesiones personales intencionales a todos los indagados.

En el caso del joven que tenía cocaína en la casa, a esos delitos se agrega el de receptación, suministro de cocaína.

Además el juez solicitó se inicie un proceso de infraccional al adolescente que disparó en la plaza de Santa Lucía.

Requirió a su vez la citación de tres personas que fueron incriminadas pero que todavía no fueron capturadas. Una de ellas sería el hombre que le dio el arma al adolescente en la esquina de la sede, y que era a su vez dueño de 3 de las 4 armas que hubo en el altercado.

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