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Asesinato en Carrasco Norte: el tenso diálogo entre Prati y su asesino

La justicia trabaja en los interminables minutos. El ladrón lo baleó, se fue y volvió por una billetera

Después de matar a Heriberto Prati, el rapiñero huyó y momentos después volvió a buscar una billetera.

La esposa de Prati, que se encontraba dentro del auto, aún conmocionada por lo que había sucedido, se negó a dársela.

La situación revela la impunidad con la que se manejó el delincuente en una situación trágica y de altísima tensión ocurrida pasada la medianiche del viernes último en Carrasco Norte.

Prati conducía el auto. Venía con su esposa Laura Puyol y una amiga del matrimonio, María Laura Methol.

Habían compartido una noche con amigos, como tantas otras veces.

Dejaron a Methol en la puerta de su casa, en la esquina de Horacio Acosta y Lara, y Celedonia Nin y Silva

El primer ataque fue contra ella cuando cerró la puerta de atrás del auto y se despedía de sus amigos. La ventana de la puerta delantera del acompañante estaba abierta. Mientras conversaban Methol abordada por el rapiñero queestaba en una moto.

El vehículo estaba con el motor apagado y las luces encendidas.

El Observador reconstruyó el diálogo a partir de testimonios de los propios participantes.

—¿Qué necesita?

—Quiero la cartera.

—¿Para qué la querés?

—Quiero la plata que tenés adentro.

—Entonces si querés la plata te doy la billetera.

Prati estaba indignado. Su familia había sufrido dos robos en los últimos tiempos.

En una de sus cartas a la opinión pública su amiga Methol contó que Prati era un hombre "muy divertido" pero "calentón".

Para entonces, la víctima había tomado un cuchillo que llevaba en su coche.

Salió y enfrentó al rapiñero.

Methol contó que hubo un intercambio de insultos.

El Observador hoy recuerda el diálogo.

Prati le dijo: "¿Qué venís a hacer? Sos un marica, venís acá a robar, no tenés valor".

"Callate o te meto un chumbo", le respondió.

Luego, sacó un revólver. Methol lo describió como "grande y plateado".

El asaltante le apuntó a la cabeza a Prati. La situación duró unos segundos.

"No te vas a animar, no tenés valor para hacerlo".

La mujer atinó a tirar la cartera en un intento desesperado de que el ladrón no disparara.

Según su testimonio, Prati y su asesino estaban a unos 10 metros de distancia cuando salió el disparo y le dio en la cabeza a la víctima.

El joven arrancó con la moto a toda velocidad consciente de la gravedad de los hechos.

Puyol preguntó que había pasado.

Methol le respondió: "Esperá un momento".

Corrió hacia donde estaba tirado Prati, sangrando.

"Le dieron un tiro al negro", le dijo.

Methol llamó entonces al 911, entró a su casa, activó la alarma y llamó a una emergencia médica.
Para entonces, el rapiñero volvió al lugar y encaró a la esposa de Prati.

—Dame la billetera- le dijo.

—Andate desgraciado no tengo nada.

—Si la tenés en el bolsillo del pantalón, la estoy viendo y es gordita.

—Andate, no te voy a dar nada.

El hombre se fue entonces en su moto rumbo a la calle Nariño.

Prati estaba tendido en el asfalto. Ya no habia nada para hacer.

La víctima tenía 56 años. Integró la Armada Nacional y trabajó como marino mercante. Actualmente gestionaba una pequeña empresa de artículos siliconados.

Estaba casado con Puyol en segundas nupcias. Tenía dos hijas y dos nietos. Su hija Natalia se casa en seis meses. 

 

 

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